Mientras un juez envió a la cárcel a Luis Enrique Llanos sindicado de ser el sicario que le quitó la vida al empresario arrocero Gustavo Aponte, SEMANA conoció que se podría empezar un proceso de colaboración para llegar a los autores intelectuales del hecho.

A pesar de que el sicario ha negado los hechos y se declaró inocente, son tan fuertes las pruebas y evidencias en su contra que terminaría colaborando con la justicia y entregando información sobre sus cómplices, a cambio de beneficios judiciales y protección para él y su familia.
Hasta ahora iniciaron los acercamientos, y el supuesto sicario tendría en su poder todas claves, nombres, teléfonos, contactos con esta oficina de sicarios que fue contratada para cometer el asesinado de Aponte y de su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez.
