El caso de la captura y posterior liberación de Alberto Aroch Mugrabi está apenas comenzando. El empresario reconoció el delito de enriquecimiento ilícito por haber hecho exportaciones ficticias a Venezuela. Sin embargo, también anunció que iba a denunciar a los otros industriales colombianos que hicieron lo mismo que él y se beneficiaron ilegalmente de la diferencia cambiaria que daban los cadivis. Como el acusado no solo está enredado con exportaciones a Venezuela sino también con el alquiler de un edificio a la contralora Sandra Morelli, lo que pretende con la delación no es hacerles daño a sus colegas, sino mostrar que la razón por la cual la Fiscalía lo metió a la cárcel no era tanto por las exportaciones como por su conexión con la contralora.