La llegada de José Roberto Arango a la presidencia de Coltejer ha sido bien recibida en la textilera. El empresario comenzó inmediatamente a trabajar en posibles fórmulas para sacar adelante este símbolo de la industria nacional. Siguiendo su exitoso experimento en acerías Paz de Río, una de las alternativas que Arango está estudiando es la democratización de la empresa, al darles una importante participación accionaria a los trabajadores. En Paz de Río estos llegaron a tener el control accionario de la empresa, la cual después de saneada, fue vendida a una multinacional y les dejó a los trabajadores grandes utilidades.