Cuando Alcoriza murió, su heredero decidió ponerlo en subasta en la Casa Velázquez de Barcelona con un precio base de 500.000 dólares. No hubo postores. Unos años después decidió volver a ponerlo en venta en Christie´s en Londres con un precio base de 320.000 euros. Inicialmente hubo interesados pero por esos días tuvo lugar el atentado de las Torres Gemelas y los postores se evaporaron. Nadie sabe qué paso con ese ejemplar después de esos dos intentos fallidos. El que se le entregó a la Universidad de Texas es menos valioso pues es el inmediatamente posterior y no alcanza a tener 25 correcciones.