INNOVACIÓN

Cartagena, un ‘hub’ de oportunidades

Las Carvajalino les enseñan a miles de emprendedores en el mundo a formar su empresa. Aquí, además de compartir sus lecciones, revelan la fórmula de su éxito: menos quejas y más acción.

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Karen, Daniela y Stephanie Carvajalino.*
11 de agosto de 2019 a las 7:00 p. m.
Foto: Cortesía Hermanas Carvajalino.

Tres mujeres y un solo objetivo: el emprendimiento, esa fuente infinita de la imaginación, que ha caminado de nuestra mano siempre. Las ganas de soñar en grande y de construir nuestro propio negocio no tenían límites y más en una ciudad que necesitaba visión de progreso.

Hace muchos años, en el Corralito de Piedra, tres niñas empezaron a forjar su propio destino de la mano de sus padres, quienes en todo momento las acompañaron. Niñas que hoy, exitosas mujeres, viajan por todo el mundo con un poderoso mensaje de emprendimiento y educación financiera.

Aquellas niñas tuvieron sueños y las mismas capacidades que tienen el resto de personas, pero hubo algo que las diferenció: se atrevieron a intentarlo y a correr tras su meta en una ciudad que día a día es cada vez más competitiva.

Esas niñas somos nosotras: Karen, Daniela y Stephanie Carvajalino. Nuestra historia arranca cuando jugábamos a construir nuestra propia empresa vendiendo chocolates puerta a puerta en Cartagena de Indias, la ciudad que nos permitió crecer como personas y nos ha visto seguir creciendo como profesionales con vocación de servicio.

De esa venta puerta a puerta nosotras terminamos por aprender a sumar, restar, multiplicar y dividir dando vueltos a nuestros clientes. Y a hablar en público, al punto que hemos llegado a más de 500.000 personas alrededor del mundo, llevando un mensaje de motivación a todo el que quiera emprender.

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En medio de todas las oportunidades que brinda nuestra ciudad, la ingobernabilidad que nos ha acompañado en Cartagena durante los últimos años es el punto negro cuando se trata de enfrentar el problema de la informalidad y cuando es necesario sobrevivir en esta selva de cemento en la que todos luchamos día a día.

Con The Biz Nation –nuestra propia plataforma para la generación de impacto económico y social a través de educación productiva–, empezamos a hacer resistencia junto a muchos emprendedores más (hoy conformamos el 98 por ciento de micro, pequeñas y medianas empresas), buscando que sus emprendimientos sean motores de desarrollo para La Heroica.

Vendiendo cursos de formación enfocados en tecnología y habilidades blandas, a través de The Biz Nation hemos podido ayudar a miles de personas alrededor del mundo. Además, con el 15 por ciento de nuestras ganancias realizamos programas de educación productiva en zonas afectadas por el conflicto armado en Colombia, especialmente con mujeres y jóvenes.

Estudiamos por fuera del país nuestras carreras universitarias y hemos escuchado un sinfín de veces a muchas personas preguntarnos ¿qué vinieron a hacer acá de nuevo?, ¿por qué no se quedaron por allá? Y para nosotros la única respuesta es que tenemos una misión de vida y de transformación: menos queja y más acción.

Un gran desafío es no contar con el personal suficiente en la ciudad en las áreas que manejamos, ya que todos los trabajos del futuro apuntan a la tecnología. Necesitamos una visión de emprendimiento para lograr ser en algún momento el principal hub de innovación y emprendimiento de Colombia. El ecosistema de emprendimiento de Cartagena es lo que más necesita fortalecerse para poder seguir creciendo y avanzar. Así que a trabajar, hay mucho por hacer.

*Emprendedoras cartageneras.