Puerto Candelaria: la rebeldía del chucuchucu jazz
Juancho Valencia y Eduardo González, integrantes de esta agrupación de Medellín que cumple 15 años, se conocieron mientras estudiaban música en un contexto académico. El génesis de su banda inició con una experimentación de la música colombiana académica, los ritmos “bastardos” como el vallenato y el chucuchucu, y el rock de los 90. Hablan también de la necesidad de encontrar la disonancia y la burla en medio de situaciones políticas complejas como las negociaciones de paz del gobierno de Andrés Pastrana con las FARC.
Masacre: El metal de la muerte
En 1988, Alex Oquendo, junto con un guitarrista y un baterista, formó una de las bandas clásicas del metal colombiano. Masacre se enmarcado en el sonido extremo del death metal, cuya estética y temática encajaban perfectamente con el mensaje de sus letras. El grupo comenzó tocando en bares, casas comunales y garajes característicos de la escena underground, pero gracias a la crudeza de su sonido y al trabajo constante de 27 años, Masacre logró consagrarse como una importante banda de su género en Latinoamérica. Sus letras hablan de la muerte y los horrores vividos por la sociedad colombiana, lo que según Oquendo, le da una carga extra de realidad a su música que no tienen las bandas europeas.
