vacuna del coronavirus

Papa Francisco y Benedicto XVI recibieron vacuna contra coronavirus desarrollada por Pfizer

El portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, confirmó el inicio de la campaña de vacunación para los cerca de 5.000 residentes y empleados de ese estado.


Este miércoles el papa Francisco, de 84 años, recibió la vacuna contra el coronavirus, en la primera jornada de la campaña de vacunación organizada en el Vaticano.

Así lo informaron fuentes de prensa cercanas al pontífice argentino. El papa fue vacunado “en un sector del atrio del Aula Pablo VI acondicionado especialmente” para la aplicación de las vacunas, aseguraron el diario argentino La Nación y la revista jesuita American Jesuit Review America.

El portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, confirmó por su parte el inicio de la campaña de vacunación para los cerca de 5.000 residentes y empleados del Vaticano.

El pontífice “recibió la vacuna de Pfizer y BioNTech y fue uno los primeros en ser inoculado”, precisó el diario argentino.

Francisco recibió la primera dosis de la vacuna y en tres semanas, recibirá la segunda, como está previsto. Ninguna foto ha sido distribuida hasta ahora.

La noticia marca el inicio de la campaña de vacunación para los cerca de 5.000 residentes y empleados del Vaticano.
La noticia marca el inicio de la campaña de vacunación para los cerca de 5.000 residentes y empleados del Vaticano. - Foto: Vatican Media / Vatican Pool via

Varios prelados, obispos y cardenales, han contraído el virus en los últimos meses, entre ellos el cardenal Crescenzio Sepe, arzobispo de Nápoles, quien observa un periodo de aislamiento tras haber dado positivo a la prueba de covid.

Francisco canceló todos sus viajes al exterior desde el inicio de la pandemia en marzo del 2020 y puso en duda la celebración de su visita a Irak, prevista del 5 al 8 de marzo próximos.

El papa emérito Benedicto XVI, de 93 años, quien reside retirado en un monasterio dentro del Vaticano, también figura entre los primeros vacunados, según confirmó su secretario privado, el arzobispo Georg Gänswein.

Además, el médico personal del papa por cinco años, Fabrizio Soccorsi, murió el sábado a la edad de 78 años tras “complicaciones por la covid-19” cuando estaba “hospitalizado por una patología cancerosa”.

Soccorsi, de 78 años, estaba en el hospital Gemelli por una patología oncológica y había sido elegido como médico personal por Francisco en 2015, cuando era consultor de la Dirección de Sanidad e Higiene del Vaticano y director emérito de Hepatología del Hospital San Camilo de Roma.

Nacido en Roma, Soccorsi se licenció en medicina y en cirugía en la Universidad “La Sapienza” de Roma en 1968 y desarrolló una “amplia actividad profesional y docente”. Además, dirigió el departamento de enfermedades del hígado, del aparato digestivo y nutricionales del departamento de medicina interna y fue especialista del Hospital de San Camilo Forlanini, en la capital italiana, según señaló la Santa Sede.

El médico también dictó clases de inmunología en la Escuela Médica Hospitalaria de Roma y de la Región Lacio. Entre otras cosas, desempeñó “diversas colaboraciones y consultas” en el sector público, con más de un centenar de publicaciones y contribuciones científicas, y fue perito de la Comisión Médica de la Congregación para las Causas de los Santos.

Conflictos en el Vaticano
El Papa Francisco, con la ayuda de Monseñor Leonardo Sapienza, baja las escaleras cuando llega para intercambiar saludos navideños con los empleados del Vaticano en el salón Pablo VI, el lunes 21 de diciembre de 2020. Foto: AP / Gregorio Borgia. - Foto: AP

Por ahora no se sabe si en este último periodo el papa tuvo contacto alguno con su médico. En su momento, el sumo pontífice había anunciado que esta semana se vacunaría contra el coronavirus.

“Hay que hacerlo”, insistió el pontífice argentino, para quien “hay un negacionismo suicida que no consigo explicar”.

“Creo que desde el punto de vista ético todo el mundo debe vacunarse, porque no solamente pones en peligro tu salud y tu vida, sino también las de los otros”, explicó en esa entrevista.

“Cuando yo era chico, me acuerdo de la epidemia de la poliomielitis, a causa de la cual muchos niños quedaron paralizados y todo el mundo esperaba ansiosamente una vacuna (...) Cuando llegó la vacuna la daban con azúcar”, recordó el papa Francisco.

Luego crecimos a la sombra de las vacunas, contra el sarampión, contra esto, contra aquello... vacunas que se daban a los niños”.

“No sé porqué algunos dicen ‘no, la vacuna es peligrosa’. Si los médicos la presentan como algo que puede ser bueno, que no presenta riesgos particulares, ¿por qué no hacerlo?”, se preguntó el pontífice.

Con AFP.