Un preso que recibía asistencia médica en la Clínica Meta de la ciudad de Villavicencio, siendo sospechoso de covid-19, se fugó cuando le iban a tomar la prueba para establecer si estaba infectado por la enfermedad.
Lo insólito del caso es que el prófugo llamado Óscar Eloin Laverde Hernández dislocó el dedo pulgar para liberarse de las esposas y salir en búsqueda de la libertad. El hombre aprovechó que su guardián no podía seguir con él porque entraba a una zona de personas infectadas con covid-19.
Esta no habría sido la primera vez que le hombre acude a esta dolorosa maniobra para intentar fugarse. Angélica Lizcano, secretaria de Gobierno de Villavicencio, señaló a Noticias Caracol que esta era la segunda ocasión en la que el hombre escapaba de esta manera.
“Esta persona es la segunda vez que se fuga. Al parecer, tiene una manera de zafarse de las esposas. Es muy hábil con esto”, dijo Lizcano.
El hombre había sido llevado a la clínica por un cuadro de tuberculosis y para confirmar si estaba contagiado de coronavirus.
“Es paciente para covid-19 pero aún no se tiene la prueba, pero sí tiene antecedentes por tuberculosis”, agregó Lizcano a Noticias Caracol sobre el hombre condenado por homicidio, abuso sexual y robo, entre otros delitos.
Laverde Hernández estuvo evadido de las autoridades por más de 15 horas hasta que fue recapturado en una operación que necesitó de la participación de más de 100 funcionarios del Inpec y la Policía Metropolitana de Villavicencio.
El alcalde Felipe Herman había ofrecido una recompensa de dos millones de pesos por información que diera con el paradero del escapado y se refirió a la recaptura.
“Ya ha sido capturada la persona que era prófuga de la justicia y que el día de ayer se había volado del aclínica Meta”, dijo el mandatario sobre la detención del hombre en el sector conocido como al Corredor Ecológico.
