La desaparición de Luciano Jaramillo a los 46 años de edad, crea un significativo vacío en la pintura de Colombia. Aunque últimamente se había dedicado más a lo publicitario, Luciano nunca había dejado de pintar y con una cierta periodicidad exponía individualmente o participaba en muestras colectivas. Había realizado lo más memorable de su obra en la década de los sesenta, cuando asumiendo el enfant terrible arremetió, pintando, contra personajes importantes del país e hizo comentarios afilados sobre hipocresías y privilegios. Su mejor producción se distinguió por un acendrado expresionismo, misma inclinación que ahora, cuando falta el artista, recupera plena vigencia en los escenarios internacionales al tiempo que da cabida a la creatividad de muchos entre nosotros. Cuando más inspirado, Luciano pintó con dramatismo evocando, quizás, de antemano, su intempestiva muerte.
ENFANT TERRIBLE
La muerte de Luciano Jaramillo crea un vacío en la pintura colombiana.
Siga todas las noticias de la cultura en Discover, manténgase al día con las novedades
3 de febrero de 1985 a las 7:00 p. m.