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| 11/11/1985 12:00:00 AM

LE SONO EL CLAVECIN

Otro triunfo de Puyana, esta vez en Nueva York

LE SONO EL CLAVECIN LE SONO EL CLAVECIN
Cuando era niño, Rafael Puyana escuchó por primera vez el clavecín en un disco en el que la famosa Wanda Landowska tocaba un concierto de Haydn. El sonido lo cautivó tanto que trató de imitarlo introduciendo hojas de papel periódico en las cuerdas del piano, instrumento que tocaba desde que tenía seis años, para interpretar los preludios de Bach. Sin embargo, solamente en 1949 al ingresar al Conservatorio de Boston a estudiar piano avanzado, vio un clavecín. Al ver el interés tan grande que le suscitaba el aparato, su profesora Margaret Mason accedió a prestarle el clavecín suyo y en este momento se inicia la carrera de Rafael Puyana. Al poco tiempo se presentó ante Wanda Landowska (la intérprete del disco que había escuchado en su niñez), quien lo aceptó como su pupilo inmediatamente, y durante ocho años complementó los cursos del Hartt College of Music de Hartfort con la enseñanza particular.
De su profesora Landowska, Puyana dice con cariño: "Ella hacía que uno amara el clavecín en una época en que era desueto. Era una artista creadora que aportaba nuevas formas en la interpretación de la música para clavecín. Yo encontré en este instrumento la mejor manera para expresarme".
Otra de las explicaciones que Puyana da cuando le preguntan por su fascinación ante el clavecín viene igualmente de su niñez: "En mi familia habla mucho amor por las cosas barrocas. Después de todo, Colombia era una colonia española y aquellas cosas eran muy apreciadas y coleccionadas".
Rafael Puyana debutó en Town Hall en el año de 1957 e hizo muchos viajes por los Estados Unidos en una camioneta Buick, suficientemente grande para trastear el clavecin Pleyel que tenia en ese entonces. A mediados de 1960 se radicó en París ciudad en la que actualmente vive. La historia de su actual clavecín es muy curiosa, pues supo de él cuando tomaba clases con Wanda Landowska quien lo había visto en una exposición en 1900 en Paris. Poco tiempo después de la muerte de su maestra, éste salió en la carátula de una revista y unos años más tarde el músico colombiano lo compró. Dicho clavecín es una pieza única, fabricada en 1740 por el hamburgués Hieronymus Albrecht Hass y está descrito en el New Grove Dictionary como "el clavecín más grande hecho antes del Siglo XX y el único que incluye cinco sets de cuerdas y otras características técnicas".
El instrumento fue sometido a una restauración en el Conservatorio de París, supervisada por Frank Hubbard, el pionero americano en construcción y restauración además de ser historiador del clavecín. Posteriormente fue nuevamente restaurado en Inglaterra por Andrea Gobble de Oxford, siguiendo la pauta de otro clavecín alemán de 1734 que había en un museo de Bruselas, similar a los que Bach y Scarlatti usaban. Además de esta reliquia histórica, el músico tiene otros clavecines en París, pues se ha dedicado a coleccionarlos. Rafael Puyana tiene la convicción de que el hecho de recrear musicalmente es un acto creativo que involucra la personalidad y las calidades musicales del artista tanto como su conocimiento en materia musical. Porque el maestro Puyana es un gran estudioso del clavecín y se ha dedicado, por un lado, a la reconstrucción del instrumento y por el otro se ha convertido en un investigador de las bibliotecas privadas, buscando originales, entre los que ha descubierto partituras de Scarlatti como un fandango hecho en Lisboa en el Siglo XVIII con la riqueza armónica de la música barroca y el folclor de la Península ibérica.
La semana pasada, por primera vez desde 1971, Rafael Puyana se presento en Nueva York en el Museo Metropolitano de Arte, al cual venía siendo invitado hace bastante tiempo por su director Philippe de Montebello, y dio tres conciertos que provocaron gran admiración entre el público, por su vitalidad rítmica, su manejo de la técnica y lo que es más importante la emoción que impregna su música.
Pues, como él mismo dice: "si el arte trasciende la ciencia, ¿por qué tratar de reducirlo al nivel de ésta?". --

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