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| 5/28/2001 12:00:00 AM

Luto en la ópera

La muerte del legendario Giuseppe Sinopoli mientras dirigía ‘Aida’ de Verdi, en la Opera Alemana de Berlín, estuvo plagada de coincidencias.

Luto en la ópera Luto en la ópera
Giuseppe Sinopoli murió al pie del cañón y con las botas puestas. La noche del viernes 20 de abril falleció mientras dirigía la Escena del Nilo de Aida de Verdi en la Opera Alemana de Berlín.

En medio del dúo entre Aída y Radamés sufrió un infarto y se desplomó inconsciente en el foso. La música se interrumpió, uno de los músicos gritó pidiendo un médico mientras la soprano Daniela Dessì y el tenor Fabio Armiliato corrían aterrados al borde del escenario. Se encendieron las luces, dos médicos se precipitaron y practicaron al director de 53 años un masaje cardíaco. El público se trasladó al foyer, donde desde los altavoces se comunicó que el maestro estaba en mejores condiciones pero que su traslado al hospital resultaba en extremo riesgoso en ese momento, por lo cual resultaba inevitable interrumpir la representación.

Lo llevaron al Herz-Zentrum del Hospital Virchow, uno de los más importantes centros cardiológico del mundo. Sin embargo a las 11:15 falleció sin haber recuperado la conciencia y acompañado de Silvia Capellini, su esposa.

Para los berlineses era una noche excepcional, puesto que Sinopoli, uno de los más importantes directores del mundo, no dirigía allí desde 1992 cuando, luego de ser nombrado director musical del teatro, renunció intempestivamente después de una discusión con el director escénico, Götz Friedrich, intendente de la casa. Las relaciones se restablecieron el pasado año cuando resolvieron poner en escena Aida, proyecto que se pospuso por la muerte de Friedrich en diciembre pasado.

Sinopoli quiso hacer de su regreso a Berlín un homenaje a la memoria de Friedrich y en el programa de mano, como una premonición, transcribió un párrafo del Edipo de Sófocles: “Que el destino os sea favorable y que os acordéis siempre de mí con alegría, cuando esté muerto”.

No terminan ahí las coincidencias, pues con la boletería agotada para las dos representaciones el tenor armenio Gegam Grigorian enfermó y fue reemplazado en el último momento por Fabio Armiliato, en tanto que la soprano Daniela Dessì, a pesar de una severa infección intestinal, insistió en participar en la función.

Los restos del director, nacido el 2 de noviembre de 1946 en Venecia, fueron llevados a Roma, primero a la Salla della promoteca del Campidoglio hasta el medio día del pasado lunes y luego a la Basílica de Santa María de los Angeles. En la iglesia, además de la multitud, estaban la Orquesta de la Academia Nacional de Santa Cecilia de Roma y la Staatskapelle de Dresden, orquesta de la cual Sinopoli era director titular desde 1992, para interpretar obras de Beethoven, Haydn y el Ave María de Schubert a cargo de la soprano Alexandra Marc.

Con estudios formales de música desde los 12 años, Sinopoli era médico, recibiría en los próximos días el título de arqueólogo, con especialización en egiptología, de la Universidad de Roma, y era además un reconocido compositor.

En plenos tiempos del literalismo y el rigor por la “nota escrita”, su estilo resultaba subjetivo: “Yo no dirijo música que no sea la manifestación de problemas de vida existenciales y espirituales”, y esto lo manifestaba en su tendencia a los tiempos extremos: lentísimo en los Adagios de Mahler y particularmente rápido en los Allegros de Schubert. Se movía gloriosamente por un repertorio que cubría desde el romanticismo hasta la música contemporánea, y con idéntico éxito dirigía óperas italianas y de Wagner, compositor del cual dirigiría la tetralogía del Anillo del Nibelungo en el festival de Bayreuth de este año, la Meca wagneriana por excelencia.

Junto con Claudio Abbado, Riccardo Muti y Riccardo Chailly representaba la gran tradición de la dirección de orquesta italiana de las últimas décadas, con músicos que, con idéntica solvencia, categoría y reconocimiento, se mueven tanto por el repertorio sinfónico como por el operístico y han dejado el testimonio de su arte en una amplia discografía.

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