Lo ocurrido anoche entre Santa Fe vs. América de Cali hizo reaccionar a la Policía Metropolitana de Bogotá, que volvió más riguroso su dispositivo de seguridad en el partido de Atlético Nacional contra Fortaleza, válido por la sexta fecha de la Liga Betplay que se jugó en El Campín.


Lo sucedido activó las alarmas otra vez por el aumento de la violencia en el fútbol colombiano. Las barras bravas siguen haciendo de las suyas e intentan imponer su autoridad con violencia y gestos provocadores entre los bandos para alterar ánimos.
Al ver las escenas de violencia, que pusieron en riesgo a mucha gente en El Campín, la Policía de Bogotá apretó los dispositivos, básicamente porque el partido de la jornada dominical en la capital tenía el protagonismo de Atlético Nacional, otro club que resuena por sus barras bravas.
Las barras de Nacional acostumbran a viajar a varios estadios de Colombia. Como pasa con otros clubes, algunas veces son noticia por desmanes y disturbios en ciudades. Por supuesto, en Bogotá tienen un numeroso grupo de barristas y por eso la Policía aumentó la guardia, las inspecciones y la vigilancia.

Los operativos dejaron tremendas incautaciones. Se ven armas cortopunzantes y sustancias alucinógenas en los dispositivos cercanos al estadio El Campín. Fortaleza era el club local, pero tuvo autorización para trasladarse al máximo escenario de Bogotá, aprovechando la boletería con la hinchada verde.
Aumenta la seguridad
“Previo al partido entre Nacional y Fortaleza, avanza el dispositivo de seguridad en El Campín. Los controles ya dejan resultados: armas cortopunzantes y estupefacientes incautados. Un mensaje claro: no vamos a permitir hechos de intolerancia, Bogotá se respeta”, dijo la Policía Metropolitana de Bogotá en redes sociales.

El clásico de rojos se dañó por culpa de un puñado de barristas que intentaron robar una bandera. Barristas, supuestamente de América de Cali, comenzaron trifulca debido a que habrían querido robarse un trapo de las barras de Santa Fe, lo que desató el enfrentamiento en las gradas en la zona oriental alta.

Los barristas aumentaron el protagonismo con actos de violencia en las tribunas tras conocerse la supuesta acción de la hinchada visitante, afectando el normal desarrollo del encuentro, que avanzaba con varias opciones y calidad táctica en el 0-0. No pasó mucho tiempo para que la violencia se trasladara al terreno de juego.
Ya en el partido del domingo, Atlético Nacional remontó y ganó 2-1, pese a un polémico gol que le anularon a Fortaleza en el final.
