economía

Rifirrafe entre la Contraloría y Fedegán por plata de vacunación ganadera

Los recursos para inmunizar el ganado, que provienen de la parafiscalidad, se estarían usando para pagar celulares. El organismo de control dice haber hallado irregularidades e inconsistencias. Las sanciones del ICA están quietas. Esto responde Fedegán.


Una dura pelea se dio entre la Contraloría General y la Federación de Ganaderos (Fedegán), luego de un informe del organismo de control sobre el manejo de la plata que proviene de la llamada parafiscalidad, es decir, el dinero que pagan los ganaderos al momento de entregar un animal a una planta de sacrificio o al vender la leche a la pasteurizadora.

Estos recursos son administrados por el gremio ganadero y supervisados por el Gobierno, por tratarse de plata que aportan los productores agropecuarios.

La vacunación del ganado, principalmente contra la fiebre aftosa, es una de las actividades clave que se financian con los parafiscales ganaderos y, justamente, fue uno de los temas alrededor de los cuales la Contraloría general puso la atención.

Inconsistencia e irregularidades

El ente de control dijo haber hallado inconsistencias en los reportes y registros de información que lleva el ICA y los que tiene Fedegán, los cuales impiden establecer con exactitud los predios no vacunados.

De igual manera, la Contraloría dice encontrar irregularidades en guías sanitarias de movilización del ganado, así como 2.159 guías dadas a personas fallecidas y otras 257 expedidas con cédulas inexistentes.

La auditoría que concluyó la Contraloría general fue adelantada en 9 departamentos, en los cuales la entidad encontró que “los procesos administrativos sancionatorios a cargo del ICA están quietos. Muchos están caducados e incluso prescritos”.

Parafiscalidad, en entredicho

Lo cierto es que, desde la perspectiva de la Contraloría, la parafiscalidad ganadera no está cumpliendo a cabalidad con su misión.

Está apalancando gastos como servicios públicos, cánones de arrendamiento y pólizas de cumplimiento de los contratos suscritos con las Organizaciones Ejecutoras Ganaderas (OEG) para la ejecución de los ciclos de vacunación”, indicó el organismo de control.

La respuesta de José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, no se hizo esperar. “El contralor delegado para el sector agropecuario cuestiona el reconocimiento de gastos administrativos a las organizaciones gremiales que ejecutan la vacunación en las regiones. Sorprende que estos gastos han sido aprobados por la junta directiva del Fondo Nacional del Ganado y revisados por la Contraloría desde hace 23 años, sin observación alguna”, indicó.

Lafaurie, tras rechazar los resultados de la auditoría, manifestó su extrañeza, pues “ya fueron presentadas las justificaciones legales debidamente soportadas en una mesa de trabajo con participación de Gabriel José Romero, contralor delegado para el sector agropecuario”.

Los argumentos de Fedegán

El gremio, a través de Jaime Daza Almendrales, representante legal del Fondo Nacional del Ganado, sostiene que “es inaudito que la Contraloría pretenda que las organizaciones ganaderas sufraguen con sus recursos los gastos de administración, pues no solo se trata de entidades que luchan por construir gremialidad en la difícil situación del campo, sino que son los propios ganaderos, a partir de su aporte al Fondo Nacional del Ganado, los que financian la ejecución de los ciclos de vacunación”.

Fedegán indicó que el ciclo de vacunación que ha adelantado este gremio ha sido consistente. "En 45 días, un verdadero ejército de 5.000 vacunadores llega a más de 600.000 predios rurales y logra aplicar más de 27 millones de dosis de vacuna”, subrayó el vocero del gremio.