Los bancos centrales de algunos países de la región confirmaron en junio que las previsiones de caída de sus economías podrían ser peor de lo anticipado por el FMI y el BM. Entre los amargos presagios se destacan el que hizo esta semana el presidente del Banco Central de Perú, Julio Velarde, que anticipa que el PIB de su país caerá 12,5%, pues después del resultado negativo de 3,39% en el primer trimestre, el del segundo sería de -31,9%.
El Banco Central de México dijo la semana pasada, tras la caída de 29,6% de abril, que en el año el PIB estará en -8,8%. Por su parte, el Banco Central de Brasil anunció a comienzos de junio que la economía caerá 6,48% este año, aunque otras entidades lo ven en -8%.
El Banco Central de Chile dijo la semana pasada, al confirmar que mantendrá su tasa de interés en un histórico 0,5%, que el PIB de su país podría caer este año 7,5%.
En Ecuador, el Banco Central dijo a mediados de junio que el desplome estará en un rango entre 7,3% y 9,6%. El Banco Central de Argentina no ha modificado su pronóstico de mayo, de un resultado en 2020 de -7%. En Colombia, el gerente del Banco de la República, Juan José Echavarría, estima que la economía caería entre 2% y 7%.
