Con la convicción de que la banca lo engañó cuando aceptó reemplazar la inversión forzosa que había propuesto hace un par de años, para darle paso al llamado Pacto por el crédito, el presidente Gustavo Petro se pronunció contra la estrategia que se implementó en su momento y dijo que volverá a acudir a la inversión forzosa.
En aquel entonces había una emergencia económica y se necesitaba quien pusiera el hombro para la reactivación, por lo que el gobierno habló de inversión forzosa, enfocada a los sectores de vivienda, agro, infraestructura y economía popular. Sin embargo, los banqueros no vieron con buenos ojos que los obligaran a hacer inversiones forzadas, lo que finalmente llevó a implementar el Pacto por el crédito.
Pero el resultado no convenció al jefe de Estado: “No hay casi ningún crédito asociativo, no se desplazaron hacia la producción que era la propuesta. En cambio, siguen en el crédito de consumo, se llevan la plata fuera del país y les da rabia que busquemos traerla”, recordó.
La disertación sobre inversión forzosa y Pacto por el crédito la hizo durante el consejo de ministros realizado el 12 de febrero, en el que anunció que, en medio de la emergencia económica emitida para obtener recursos para la ola invernal en 8 departamentos del país, sacará un decreto con el que aplicará de nuevo la inversión forzosa.
Causa represión financiera
En respuesta, el presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, manifestó su preocupación, pues considera que “una nueva inversión forzosa aumentaría la represión financiera. Hoy somos el tercer país de la región con mayor represión financiera, por cuenta de la existencia de la tasa de usura, de la inversión forzosa en títulos agropecuarios (TDA), las restricciones para costos financieros y el límite restrictivo en el tiempo de permanencia de información en los burós de crédito”, dijo el dirigente del gremio de bancos e instituciones financieras.

Al decir de Malagón, la inversión forzosa reduce la inclusión financiera crediticia, algo que se ha buscado incentivar en Colombia de tiempo atrás y aún sigue rezagada: hoy solo alcanza el 51 % de la población adulta y se encuentra, mientras en otras naciones comparables es dell 75 %, dijo.
Para que entre en vigencia la inversión forzosa, se requiere una ley, como la que se intentó tramitar en 2024, pero ahora, a la luz de la emergencia económica, los decretos que emitan tendrán fuerza de ley.
