El premio Nobel de economía este año fue para los estadounidenses Oliver Williamson, de la Universidad de California en Berkeley, y Elinor Ostrom, de la Universidad de Indiana en Bloomington –la primera mujer en recibir este premio en sus 40 años de historia–, por sus contribuciones a distintos aspectos de la gobernabilidad económica (Economic Governance). Es decir, las reglas por las cuales se ejerce la autoridad en las compañías y las economías, las cuales han estado en el corazón de la actual crisis económica mundial. Según la Academía, Ostrom, de 76 años, demostró cómo los recursos comunes, léase bosques, ríos, agua, entre otros, que no pertenecen a nadie, pueden ser manejados por los grupos que los utilizan sin necesidad de privatizarlos o estatizarlos, en contravía del conocimiento convencional de que la propiedad común está mal manejada y debe ser regulada por las autoridades públicas o el mercado, enfatizando la importancia de los derechos de propiedad. Por su parte, a Williamson se le atribuye haber revolucionado los negocios y la economía con su teoría de los “costos de transacción”, uno de los enfoques más relevantes de la denominada nueva economía institucional. Según algunos expertos, estas investigaciones, centradas en los fallos e imperfecciones del mercado, caen en el momento preciso en que la recesión mundial hace estragos y en el que los desafíos medioambientales ganan protagonismo.
Premio Nobel.
Williamson y Ostrom
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14 de octubre de 2009 a las 7:00 p. m.