Salir de la zona de confort es el reto con el que toda persona debería empezar cada día. Si bien este es el lugar donde se siente comodidad y tranquilidad, también es un espacio que impide a las personas crecer, lograr sus metas e imponerse nuevos límites para avanzar.
Por naturaleza, los seres humanos buscan mantenerse en lugares y situaciones personales y laborales donde tienen un conocimiento pleno, se mueven con facilidad y tienen el control de las situaciones. De esta forma evitan las amenazas que se presentan al enfrentar otras realidades.
Sin embargo, esta no es precisamente la decisión más acertada. Solo cuando las personas se atreven a superar los límites imaginarios es que logran visualizar y alcanzar nuevos horizontes, superar las expectativas propias y alcanzar el éxito.
Dar el paso permite alcanzar objetivos, tener orientación al resultado y especializarse en áreas donde agrega valor. Y, para no morir en el intento, se necesita tener metas medibles y claras, convicción y trabajar en lo que realmente nos gusta, asegura David Gómez, gerente de la empresa inmobiliaria Comercialise.
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Dar el salto puede ser difícil, pero es imprescindible cuando de lograr cambios importantes se trata. Estos consejos le pueden ayudarle a dar este paso.
Opinión experta
Andrés Delgado González
Director comercial de Mundo Único
La zona de confort era hace 20 años el espacio al que todas las empresas le apuntaban para llegar a un punto de tranquilidad. Hoy en día, con la velocidad con la que gira el mundo, las compañías no debemos permanecer en esa zona sino que es importante innovar constantemente, aprender, cuestionarse, experimentar y autoevaluarse para así evolucionar y estar siempre vigentes.
Luis Fernando Reyes
Gerente jurídico de BDO Legal
Asumir mi realidad y la percepción que tengo de ella es lo que me permite ver el mundo bajo diferentes perspectivas, así como adaptarme a determinadas situaciones apropiándome de nuevos retos y ampliando mis horizontes. La zona de confort es, ante todo, un estado mental que limita los campos de acción. Perder el miedo a explorar empieza desde nuestros pensamientos e ideas.
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1| Llegar más alto. Cuando una persona siente que en el cargo que ocupa no hay suficientes retos ni metas por cumplir, es hora de reflexionar. Si a esto se suma que la empresa para la cual labora no le da la oportunidad de un cambio interno, es tiempo de mirar otros horizontes.
2| Adiós al miedo. Nadie ha dicho que salir de una zona cómoda es fácil, pero una de las mejores formas para lograrlo es no dudar de las capacidades y las fortalezas que se tienen, tanto personal como profesionalmente. Esta es quizá una de las mejores armas para no ponerles límites a los sueños. Recuerde que los límites están en la mente.
3| Lograr equilibrio. Cuando se toma la decisión de salir de la zona de confort, es clave tratar de mantener un equilibrio entre hábitos rutinarios y novedosos, con el fin de no volver a caer rápidamente en una situación similar.
