EL DIA QUE LA POLICIA Nacional capturó a Fabio Ochoa Vásquez durante la llamada operación Milenio hubo quienes pensaron que --ante el anonimato de los otros 29 capturados-- era necesario mostrar un pez gordo para darle mayor relevancia al operativo.
También hubo quienes consideraron que se trataba de una equivocación, puesto que resultaba muy difícil creer que un hombre que pagó cerca de seis años de prisión acusado de narcotráfico pudiera volver a cometer los mismos errores que lo llevaron a la cárcel. Entre estos últimos se encontraban los hermanos y el patriarca del clan Ochoa, Fabio Ochoa Restrepo, padre de Fabio, quien afirmó a los medios de comunicación que "Fabito tendría que estar loco para seguir en las mismas".
Pero de la misma manera que hubo personas que se mostraron escépticas ante la captura de Fabio Ochoa, también existieron quienes no descartaron la posibilidad de que el júnior de los Ochoa, pese a la condena pagada, hubiera seguido con las mismas prácticas delictivas del pasado. Y cuando se pensaba que la situación de Fabio estaba lejos de esclarecerse el caso dio un giro significativo al conocerse, la semana pasada, las pruebas que existen en las cortes de Estados Unidos contra Ochoa.
Un informe de la periodista Gloria Congote del noticiero Caracol, basado en información suministrada por la agencia norteamericana de lucha contra las drogas DEA, dejó al descubierto la presunta relación de Fabio Ochoa con Alejandro Bernal Madrigal, conocido como 'Juvenal', quien es considerado por las autoridades colombianas como el sucesor de Pablo Escobar. De acuerdo con la información de la DEA la organización de Bernal era tanto o más sofisticada que el propio cartel de Medellín y habría recibido ingresos brutos por más de 10 millones de dólares entre el 17 de diciembre de 1997 y el 4 de noviembre de 1999, fecha en la que acabó de ser desmantelada la red narcotraficante.
Según la investigación de la DEA, Bernal mantuvo a mediados de los años 80 una relación muy estrecha con varios miembros del clan Ochoa en Colombia a la vez que sostenía relaciones con el capo Amado Carrillo Fuentes, quien era conocido en México como el 'Señor de los Cielos'. Como se sabe, Carrillo murió en julio de 1997 cuando era sometido a una cirugía para cambiar las facciones de su rostro.
De acuerdo con los informes de la DEA, Bernal habría ingresado mensualmente a Estados Unidos desde diciembre de 1997 cerca de 60 toneladas de cocaína, utilizando casi siempre a México como país puente. La droga llegaba por vía aérea y en algunas ocasiones por mar, usando lanchas rápidas que salían del puerto de Tumaco, en el Pacífico colombiano, hasta las costas de México. Uno de los principales socios de Bernal era un hombre de apellido Valencia, de nacionalidad mexicana, de quien las autoridades creen que está escondido en algún lugar de ese país.
Según las investigaciones de la DEA, las cuales fueron conocidas por SEMANA, el 16 de junio de este año la Policía de Colombia interceptó una comunicación desde la oficina de Bernal en Bogotá en la que participaron el propio Bernal, Alfredo Tascón, José Walter Sepúlveda Ríos, Alberto Gallego, Ricardo Pastor Ochoa Ruiz y Fabio Ochoa Vásquez. En ella habrían acordado el envío de 5.000 kilogramos de cocaína, en una empresa conjunta o carga compartida entre Bernal, Tascón, Sepúlveda y Ochoa Ruiz. "Fabio Ochoa no participó directamente en la carga, proveyendo cocaína para agregar a la carga en general, más bien promovió y facilitó el envío al hacer una inversión extranjera y al servir a manera de asesor o mentor de Bernal", según está consignado en el informe de las autoridades estadounidenses revelado por Caracol.
Otras comunicaciones
Esa comunicación, sin embargo, no es la única que compromete a Fabio Ochoa con la organización de Bernal. El 28 de abril de este año Bernal habría hablado con Jairo Sánchez Cristancho sobre una transacción financiera en la que habrían participado con 'Fabito'. Durante la conversación Bernal mencionó que Ochoa Vásquez era dueño de 930 kilogramos de cocaína de los embarques que Bernal había enviado a México.
En otra conversación posterior --realizada el 9 de julio también en la oficina de Bernal-- Fabio Ochoa le dijo a Bernal que se encontraba preocupado por la gente que cooperaba en el caso 'Transatlántico'. Se refería, al parecer, a una acusada que estaría sujeta a una petición de extradición hacia Colombia. Este caso se está llevando a cabo en el Tribunal del Distrito Sur de la Florida.
En una conversación interceptada el 2 de junio en la oficina de Bernal en Bogotá, éste y Luis Fernando Rebellón hablaron acerca de si Bernal debía solicitar la ayuda de Fabio Ochoa para reducir la presencia de guerrilleros en las propiedades de Bernal.
Existe otra conversación que también compromete a Fabio Ochoa y que tuvo lugar el 8 de julio de este año. En ella el presunto narcotraficante Héctor Mario Londoño le habría dicho a Bernal que Fabio Ochoa le colaboraba con sus rutas de narcotráfico y que le habría brindado ayuda para adquirir el avión que Londoño utilizaba para el tráfico ilícito de narcóticos.
Al parecer las conversaciones que involucran a 'Fabito' son muchas y muy seguidas en el último semestre de este año. El pasado 5 de octubre, pocos días antes de su captura, la Policía interceptó en la oficina de Bernal en Bogotá una conversación telefónica en la que éste se refería a su pasada relación profesional con los hermanos Ochoa Vásquez y en particular con Fabio. Bernal afirmó en esa ocasión que consideraba a Fabio "como un hermano".
Otros implicados
Pero el nombre de Ochoa no es el único que llamó la atención de las autoridades estadounidenses. En las investigaciones aparece relacionado Ramiro Vanoy Ramírez, conocido como 'Cuco' y 'Marcos'. Según las investigaciones Vanoy "era un miembro de alto nivel de un grupo paramilitar de Colombia".
Los documentos conocidos por SEMANA dicen que "Vanoy utilizaba sus conexiones con los paramilitares colombianos para proveer seguridad para los laboratorios de drogas y para las pistas clandestinas de aterrizaje que Bernal, a su vez, utilizaba para repatriar las ganancias producto del narcotráfico desde México y exportar cocaína desde Colombia a México, para su posterior transporte a Estados Unidos".
El mismo informe sostiene que Bernal se reunió el 29 de junio pasado con un representante de Vanoy, al que le habló sobre la utilización de una pista clandestina de aterrizaje en Caucasia, Colombia, para recibir las ganancias producto del narcotráfico provenientes de México. "Además del retorno del dinero, el avión contrabandearía armas obtenidas en México para uso de los paramilitares". Según el documento, "el representante de Vanoy le dijo a Bernal que Vanoy tenía posesión de 3.500 kilogramos de cocaína que necesitaba mover y el representante le dijo claramente a Bernal que Vanoy no quería que el líder de los paramilitares colombianos, Carlos Castaño, supiera sobre sus arreglos para el uso de la pista de aterrizaje. Según el representante de Vanoy, ellos tendrían que pagarle a Castaño una cuota por el uso de la pista de aterrizaje, lo que aumentaría aún más los costos de Bernal y que, lógicamente, reduciría por consiguiente la ganancia de Bernal y de Vanoy".
Aunque todavía está por definir la suerte de los demás implicados en la operación Milenio, todo hace pensar que serán extraditados a Estados Unidos, incluyendo al hermano menor de los Ochoa Vásquez, quien en varias oportunidades ha reiterado su inocencia, al igual que todos sus familiares. Por lo pronto los informes de la DEA constituyen buena parte de la base probatoria contra los detenidos. De la contundencia de estas pruebas dependerá si son extraditados o no a Estados Unidos.
N A R C O T R A F I C O
El dossier contra Ochoa
Estas son las grabaciones de la DEA que sirvieron de pruebas para solicitar a Fabio Ochoa en extradición.
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2 de enero de 2000 a las 7:00 p. m.