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De la necesidad a las exportaciones, la historia de J&S Kids

Esta marca de zapatos infantiles, especializada en los llamados "no tuerce" u ortopédicos, está ganando mercado con innovación y ergonomía. Exporta a Ecuador y a Centroamérica. Así lo ha logrado.


J&S Kids nació como un requisito de tesis de grado, porque a los estudiantes de administración de empresas les exigían una idea de negocios. En ese momento, Andrés Rivas era vendedor de zapatos para niños y sabía que allí había una oportunidad.

Comenzó con su empresa hace 20 años, pero no llegó a su especialidad sino hasta el momento en que a su hijo mayor le diagnosticaron displasia de cadera. Ahí se dio cuenta de que los zapatos ortopédicos que había en el mercado no tenían buen diseño y manejaban plantillas duras.

Decidió investigar y, al no encontrar el zapato que buscaba para su hijo, decidió fabricarlo él mismo. Lleva 15 años dedicado al calzado ortopédico infantil, que es tradicional en Suramérica, en particular en Colombia, Ecuador y Perú.

Su éxito ha estado en el diseño, la ergonomía y en que, pese a utilizar las últimas tecnologías, el proceso sigue teniendo un alto componente artesanal.

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Con sus 14 empleados, esta empresa bogotana consiguió distribución nacional al lograr un contrato con los almacenes Spring Step y, aunque ese contrato ya no sigue, mantiene presencia en casi el 50% del país, así como en Ecuador y algo en Centroamérica.

Su gran ventaja es que, a diferencia de otros zapatos, no compite con los chinos que, pese a producir millones de pares, no fabrican los ortopédicos, que también se conocen como ‘no tuerce’.

“El tema es que estos zapatos no son solo para los niños con pie plano o con problemas de cadera, sino que les sirven para ayudarles en el proceso de aprender a caminar, pues es un zapato que le da estabilidad al pie”, comenta Rivas.

El desarrollo de su empresa está enfocado en la innovación, por ejemplo, con materiales antibacteriales. Hace un año empezó a desarrollar moldes para suelas con luces, quizás el único insumo que no consigue en Colombia. Tuvo que importar las luces de China, pero el trámite se demoró y llegaron justo cuando tuvieron que cerrar las operaciones por la cuarentena.

Pudieron reabrir fabricando tapabocas, pues un empresario les pidió que les hicieran los cortes para un contrato que tenía por un millón de unidades que debían entregar en 50 días. Una vez cumplida esa tarea, volvieron al plan de los zapatos con luces y los resultados los sorprendieron: en octubre ya tenían toda la producción vendida.

“Eso nos ha hecho estar agradecidos con este año, no nos ha ido mal y ahora tenemos la expectativa de llegar a más comercios porque hay escasez de mercancía”, explica este empresario. Dice que, gracias a los tapabocas, inicialmente, y luego a los zapatos con luces, no solo mantuvo el empleo, sino que pudo contratar más personas.

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Además de los canales tradicionales de venta, está comercializando por WhatsApp e Instagram, así como en Amazon.

Calzado J&S Kids, una marca en honor a sus hijos Jerónimo y Santiago, es una muestra de resiliencia empresarial.