Muy seguramente a Vladímir Putin le importarán muy poco las cancelaciones de grandes eventos, pero la invasión de Rusia a Ucrania ya tiene varias consecuencias en el mundo deportivo.
La Uefa retiró a San Petersburgo la organización de la final de la Liga de Campeones, que se tenía prevista para el 28 de mayo; la Fórmula 1 canceló el Gran Premio de Rusia, carrera que se haría en septiembre en el circuito de Sochi; el Schalke alemán, patrocinado por Gazprom, quitó el nombre de la empresa de sus camisetas y el Manchester United rompió su acuerdo con la aerolínea Aeroflot.
La Fifa podría cancelar la repesca para Catar 2022 entre Rusia y Polonia, prevista para el 24 de marzo en Moscú. La Federación Internacional de Esquí (FIS) canceló todas sus competiciones previstas en el país de Putin y el Comité Olímpico Internacional pidió a todas las federaciones cancelar las pruebas previstas.
