Tras su debut en el Manchester United, Falcao García apareció en una iglesia para dar gracias a Dios. El pastor argentino y exfutbolista Silvano Espíndola, primer entrenador y guía espiritual del Tigre, explica ese fervor.
¿Es verdad que usted metió a Falcao a su congregación, cuando él tenía 9 años?
Desde que vi a Falqui sabía que era un fenómeno y que terminaría siendo un gran jugador. Siempre fue muy receptivo a aprender tanto de fútbol, como de las cosas de Dios.
¿Y cómo lo logró?
La mamá intentó inculcarle la religión, pero él me puso atención a mí porque le hacía más caso a los demás que a sus papás.
También Jackson y James son muy creyentes. ¿De dónde salió esta generación así?
La presión en el fútbol es grande. Debes rendir mucho y exponerte ante el mundo entero. Entonces, cuando las cargas son tan altas, te das cuenta de que necesitas a alguien más poderoso que tú. Es ahí donde buscas a Dios.
Maradona fue famoso por otras cosas. ¿Qué prefiere?
Yo me quedo con una selección que crea en Dios y que sea un ejemplo de vida. No hay nada que impacte tanto a la gente como un grupo de jóvenes sanos.