Las Hermanitas Calle
Como sólo estudiaron dos semestres en la Escuela de Bellas Artes de Medellín, Fabiola Calle está convencida de que ella y su fallecida hermana, Nelly, aprendieron a cantar oyendo desde muy pequeñas a sus padres, que “cantaban como un par de pajaritos”. En 1965, el músico Israel Motatto las oyó cantar en Caicedonia (Valle), cuando tenían 10 y 13 años, y le propuso a su mamá que las dejara grabar un disco. Se las llevó para Bogotá y en pocas semanas empezó a sonar El Lechero, cantado por las Hermanitas Calle. Doce meses después firmaron contrato de exclusividad con Discos Victoria. Durante los siguientes 18 años grabaron entre tres y cuatro discos anuales, y en 1979 nadie las bajaba del avión. Nueva York, Miami, Madrid, Londres, Caracas y toda Colombia escucharon en vivo La Cuchilla, Gaviota Traidora, Ojitos Verdes y Ándale. En los 90 grabaron con Sonolux, y sin descuidar la guasca que las inmortalizó, cantaron boleros, pasillos y valses. Empezaron el siglo con Discos Fuentes, cuatro nuevos trabajos y su primer videoclip, Calla mujer, calla. Se presentaron por última vez en un restaurante de Londres en 2002, pues al año siguiente Nelly murió de cáncer en el útero. Sus amigos y seguidores insisten en que Las Hermanitas Calle son un patrimonio nacional, y alentaron a Fabiola a continuar. Por eso, varias suplentes han pasado por el puesto de Nelly y actualmente están grabando un disco en el estudio de Fruko. Fabiola cree que mientras tenga vida, seguirá cantando. En el mercado hay disponibles 80 discos de las legendarias Hermanitas Calle.