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Amparo Grisales, molesta con Escola y Jiménez, abandonó la mesa de jurado y les dio la espalda

La actriz se disgustó por la decisión de los otros compañeros del jurado.


Para nadie es un secreto que la actriz Amparo Grisales es una de las jurados más polémicas en el reality del Canal Caracol Yo me llamo y que con el paso de las temporadas del programa la competencia se ha vuelto más exigente para encontrar a los dobles perfectos de los artistas reales.

En uno de los capítulos más recientes, Grisales se disgustó mucho por la decisión de los otros jurados y dejó su silla vacía. Esto se debió a que la participante que ella consideraba que merecía pasar a la siguiente ronda no quedó.

Solo quedaban dos cupos para pasar a la escuela de Yo me llamo y un participante de los tres que estaban en el escenario debía ser rechazado. El presentador Carlos Calero le preguntó al jurado, compuesto por César Escola, Yeison Jiménez y Amparo Grisales: “¿Esta noche se llama o no se llama Lola Beltrán?”.

Grisales, conocida como La Diva, fue la primera en dar su voto. “Se recontrallama Lola Beltrán”, dijo, mientras presionó el botón verde, que significa un voto de sí.

Aunque los aplausos en el público apoyaban la decisión de la jurado, para los otros esto no era suficiente. En el rostro de ambos se mostraba mucha seriedad. Jiménez presionó el botón rojo, que significa un no y mientras hacía énfasis con su cabeza dijo: “No se llama Lola Beltrán”.

Grisales se mostró sorprendida. El voto de Escola definiría el futuro de la imitadora. El maestro miró a su izquierda a Amparo por unos cuantos segundos, serio, y dijo: “Esta noche no se llama Lola Beltrán”.

Inmediatamente, Grisales chocó sus manos contra la mesa en señal de rechazo y agregó: “No puedo creer que se les dé el chance a otros para pulir en la escuela y ella con la capacidad que demostró, ¿no le den la oportunidad? No me parece justo”. Con mucha rabia por lo que había sucedido, se levantó de la mesa del jurado, dio la espalda y pidió que se le abrieran las puertas del escenario trasero. Luego, se fue.

“Pero cada uno tiene su voto, dijeron Escola y Jiménez”, en defensa por lo que estaba aconteciendo. Este momento fue tensionante para el público y para los participantes que estaban en el escenario. Luego de un tiempo de silencio, Escola agregó: “No se llama”.

Entre aplausos, la concursante, con una sonrisa en su rostro, miró al jurado, al público y al presentador y se despidió. El presentador le agradeció a la imitadora por su participación en el programa. “Lola, gracias, eternamente, Lola”. “Gracias, Lola Beltrán, divina”, dijo Calero.

La participante abandonó el escenario y expresó ante las cámaras que se sentía tranquila por lo que había sucedido. Era una noche en la que varios imitadores demostraban su talento y la decisión para los jurados estaba difícil.

Yo todo lo mantengo en manos de Dios y pues... esta vez no fue, pero sé que vienen cosas mejores”, dijo la imitadora. Agregó que se sentía feliz por el apoyo constante que le brindó Amparo Grisales para su permanencia en el programa. “Feliz, agradecidísima con ella”, anotó.

Luego, Grisales salió detrás del escenario y se notó su disgusto por lo que había sucedido: Jiménez la acusó de mezclar el gusto personal con las decisiones que tomaba en Yo me llamo. No es gusto personal, es las cualidades que tenía ella como Lola Beltrán” (...). “Yo oí atrás cuando dijiste que me guste el personaje o no me guste. Yo también soy muy objetiva”, agregó Grisales.

Jiménez, frente a la actitud de Grisales, le preguntó si se encontraba molesta, pero ella lo negó. “No estoy molesta, estoy triste porque se fue Lola Beltrán. Hoy no me caes bien”, aseguró.