"Sueña como si fueras a vivir para siempre y vive como si fueras a morirte hoy". Así James Dean describió a cabalidad su existencia. Tanto es así que sólo vivió 24 años, murió hace 50 y su leyenda, la del 'niño rebelde' de Hollywood, sigue intacta. Cada año sus seguidores en todo el mundo se reúnen en Fairmont, Indiana, donde creció, para honrar su memoria. Allí se celebra lo que sus habitantes llaman "Días de James Dean", en la última semana de septiembre, pues su ídolo falleció en un accidente automovilístico en ese mes de 1955.
Este año las celebraciones empezaron antes. La razón es que James Dean, quien nació el 8 de febrero de 1931, hoy tendría 74 años, y sus seguidores, además de conmemorar su muerte, esperan prolongar la celebración hasta el próximo año para que coincida con su cumpleaños número 75. Así que este es el año Dean. Por ello los estudios Warner están preparando una reedición de sus películas Al este del edén (1954), la única que se estrenó cuando vivía, Rebelde sin causa (1955) y Gigante (1956).
Como si se tratara de una procesión religiosa, cerca de 350.000 personas asisten a las celebraciones anualmente. La granja donde vivió su infancia es un paso obligado, así como su tumba. Desde allí sale una marcha encabezada por una motocicleta Triumph, como la que tuvo el actor, con placas 9-30-55. También realizan una caravana en Los Ángeles que sale desde el lugar en el que quedaba el concesionario Competition Motors, donde el actor recogió su nuevoPorsche Spyder con el que iba a competir en una de sus habituales carreras. La peregrinación sigue hacia Bakersfield, toma la autopista 466 camino al Paso Robles, y llega al desvío de la carretera 41, que lleva a Cholame. Allí su Porsche se estrelló casi de frente con un enorme cupé Ford modelo 1950. Ese fue el final de la vida de James Byron Dean, pero también el inicio del mito.
"Dean murió en el momento justo y dejó una leyenda tras de sí. De haber vivido, jamás habría podido estar a la altura de su publicidad", expresó acertadamente el actor Humphrey Bogart. Y es que paradójicamente la brillante carrera de Dean comenzó con su fin pues sólo llevaba 18 meses en Hollywood cuando ocurrió el accidente. La pregunta es: ¿cómo un actor que solo tuvo tres importantes películas, dos de las cuales se estrenaron póstumamente y que le valieron dos nominaciones al Oscar, es considerado una de las figuras doradas del cine del siglo XX?
Para los críticos la respuesta está en una muerte temprana que contribuyó a su grandeza. Su estilo, el del joven rudo y confundido que puso de moda al antihéroe romántico, quedó inmortalizado. Y es que el concepto de rebelde contra el sistema, tan común hoy, se inició con Dean y con su contemporáneo Marlon Brando. Antes de ellos Hollywood pretendía proyectar el mundo perfecto de la posguerra en el cual toda familia supuestamente tenía casa propia, carro, un estilo de vida de suburbio y de clase media feliz en el que la juventud era cosa fácil, los hijos eran obedientes y los padres tenían siempre la razón. Pero Dean se rebeló contra todo eso y su película Rebelde sin causa se convirtió en el primer grito de independencia. Con esta cinta puso en evidencia y reflejó con maestría la angustia juvenil, ese mundo de las peleas de pandillas, de los conflictos con los padres, del desafío a la autoridad y las carreras de autos, con la que de paso impuso la moda de los jeans con chaqueta de cuero negra.
Al parecer esa imagen que ponía en escena era reflejo de los problemas de su propia vida. A los 9 años el pequeño James perdió a su madre. Ella era quien lo había introducido en el ámbito artístico, gracias a lo cual aprendió violín y ballet. La relación con su padre nunca fue del todo buena quizá porque a la muerte de su madre éste lo envió a vivir a la granja de unos tíos, donde tuvo que dedicarse a cultivar, alimentar cerdos y arar la tierra. Años después su padre decidió que lo mejor para James era estudiar leyes, pero él continuó el camino de la actuación.
Por ello en 1951 viajó a Nueva York, donde obtuvo su primer trabajo en televisión en un concurso en el que su misión consistía en experimentar todas las pruebas para demostrar que era posible superarlas. Además apareció en películas como extra e hizo algo de teatro, alternándolo con su pasión por la velocidad y las carreras, con lo que apenas ganaba lo necesario para vivir. Más tarde llegaría al Actor's Studio, la escuela fundada por Lee Strasberg, que educó a figuras como Brando y Montgomery Clift, ídolos de Dean. Allí no duró mucho pues no soportaba la crítica de sus compañeros, que era el método que se utilizaba en los talleres.
Sin embargo logró que el director Elia Kazan, que dictaba clases en la academia, pusiera sus ojos en él y le diera el papel de Cal Trask en Al este del Edén. Aunque la película no fue un éxito en taquilla, la actuación de Dean recibió la mejor crítica y en Hollywood empezó a hablarse de una nueva promesa. Sólo por su calidad como actor, sus directores y compañeros de reparto hacían esfuerzos para tolerarlo. Cuentan que James Dean no tenía reparo en escupir en los retratos de las estrellas que decoraban los estudios de Warner, que orinaba a la vista de todos, que poco le gustaba bañarse y que siempre quería ser el centro de atención. George Stevens, su director en Gigante, prometió no volver a trabajar con él.
Otro de los aspectos que más ha llamado la atención de su personalidad es su sexualidad pues curiosamente el hombre que se convirtió en un símbolo de la virilidad tenía tendencias homosexuales. Algunos biógrafos han revelado que en sus inicios el actor llegó a escalar posiciones a cambio de favores sexuales. Cuentan que tuvo una estrecha relación con el director Rogers Brackett, hijo de uno de los pioneros de Hollywood, quien estaba bien conectado. Además citan la provocadora frase de Dean: "Desde luego no voy por la vida con una mano en el trasero". Otros tantos consideran que el rumor acerca de su orientación sexual se debe a un truco del actor, quien para librarse de tener que ingresar al ejército se declaró gay, y se rumora que incluso besó a un capitán para tal fin. Pero al parecer hay consenso sobre su bisexualidad pues se sabe que tuvo una gran decepción cuando su gran amor, la actriz Pier Angeli, se casó con otro, y en el momento de su muerte tenía una relación con Úrsula Andress.
Pese a su difícil temperamento, Warner firmó un contrato con él por nueve películas. Por Gigante recibió un salario de 21.000 dólares, parte del cual invirtió en comprar el Porsche en el que perdió la vida.
Según señala el biógrafo Ron Martinetti en su libro The James Dean Story, "a lo largo de los años son muchos los actores y cantantes que han afirmado tener una influencia de él: Bob Dylan, Al Pacino, Martin Sheen y el desaparecido Jim Morrison". También hay actores que en algún momento han sido comparados con él, como River Phoenix, quien al igual que Dean murió joven, Johnny Depp y Leonardo Di Caprio, aunque ninguno se ha hecho merecedor al título de sucesor del 'niño rebelde'.
"Ser un buen actor no es fácil pero ser un buen hombre es aún más difícil. Antes de terminar espero ser ambas cosas", dijo alguna vez Dean. El tiempo no le permitió demostrar ni lo uno ni lo otro, pero se dio el lujo de convertirse en una leyenda. Y las leyendas viven para siempre.
aniversario
Eterno rebelde
El mito de James Dean revive este año con motivo de conmemorarse los 50 años de su muerte.
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27 de febrero de 2005 a las 7:00 p. m.