Las islas Malvinas son una herida abierta en el orgullo nacional de los argentinos. El territorio ha estado en disputa desde hace tres siglos, primero entre españoles e ingleses y, tras la independencia, el gobierno argentino ha intentado hacer valer sus derechos de soberanía. Después de años de fracasos diplomáticos en 1982 los argentinos trataron de recuperar sus antiguas tierras por las armas y se embarcaron en una guerra contra los británicos, la cual terminó en un rotundo fracaso para las fuerzas militares australes. Desde entonces las Malvinas se han convertido en una obsesión para los argentinos, quienes no se resignan a perder definitivamente este territorio de ultramar.
Hace unas semanas la polémica volvió a ser noticia gracias a José Luis Marqués, un director publicitario de 42 años que tuvo la osadía de colarse en territorio británico para filmar una película clandestina cuyo título es bastante sugerente: Fuckland. La palabra es una combinación de Falklands, nombre que los ingleses le dan al archipiélago, y Fuck, término en inglés que significa tirar.
La cinta, mezcla de ficción y realidad, narra la historia de Fabián, un joven argentino que intenta reconquistar los dominios de sus antepasados de una manera muy singular. Su objetivo es viajar de incógnito a las Malvinas, enamorar a una mujer kelper (gentilicio inglés de los habitantes) y embarazarla. Con este acto Fabián pretende gestar una cruzada entre sus compatriotas para repoblar las islas con ciudadanos argentinos.
Fuckland se estrenó el pasado 21 de septiembre en Buenos Aires y su repercusión internacional ha sido impresionante, incluso en la misma Inglaterra, en donde será proyectada el próximo mes de noviembre durante el marco del Festival de Cine de Londres.
La película fue certificada como Dogma 8 por acogerse a los criterios del Dogma 95, una escuela cinematográfica creada por los daneses Lars von Trier y Thomas Vintenberg, que consiste en filmar sin decorados, con fuentes de luz naturales y sin efectos especiales.
Pese a la publicidad que se le ha dado a la película en los medios de comunicación y en Internet (www.fuckland.com.ar) los kel-pers no la ven con buenos ojos. De cierta forma se sienten engañados por los realizadores, quienes grabaron la cotidianidad de las Malvinas sin su consentimiento.
D O C U M E N T A L
La otra cara de las Malvinas
Un grupo de argentinos filmó clandestinamente un largometraje en las islas Malvinas. La cinta, titulada ‘Fuckland’, se produjo sin guión ni libreto y las cámaras fueron operadas por los actores.
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22 de octubre de 2000, 7:00 p. m.