Hace cinco años, Tim Cook, el hombre que está al frente de Apple desde la muerte de Steve Jobs, confesó públicamente que era homosexual y se ganó los aplausos de millones de personas en el mundo por su valentía.
Desde entonces, se convirtió en el primer CEO abiertamente gay entre las 500 compañías más grandes de Estados Unidos, una inspiración para todos aquellos que sufren porque piensan que su condición sexual puede dañarles el camino hacia el éxito.
Este viernes, Cook volvió a hablar del tema, en una entrevista con la revista People en español, y además de referirse a cómo su confesión lo había convertido en un símbolo, explicó por primera vez por qué decidió salir del closet públicamente.
“En esa época estaba recibiendo cartas de niños que luchaban con encontrar su identidad y que sufrían por su orientación sexual. Estaban deprimidos -explicó-. Algunos incluso decían que tenían pensamientos suicidas y otros contaban que habían sido desterrados por sus propios padres y familiares”.
Los testimonios de estos niños impactaron demasiado a Cook: “Sus cartas me pesaron y me hicieron preguntarme qué podía hacer yo, y eso me llevó a tomar la decisión”, explica.
También dijo que aunque en ese momento no le preocupaba cómo iban a reaccionar los empleados de Apple, sí se sentía nervioso por lo que pudiera pasar afuera de la empresa, porque “la gente todavía no es amigable con las personas homosexuales o trans en muchos países, incluído el nuestro (Estados Unidos)”.
Sin embargo, cree que el resultado ha sido bastante positivo: “todo mejora, puedes tener una gran vida llena de alegría. Ser gay no es una limitación, es una característica que espero que muchos vean como el mayor regalo de Dios, así como lo hago yo”.
Las declaraciones de Cook llegan en un momento duro para la compañía, justo cuando los acusan de aliarse con el gobierno de China para afectar a los millones de manifestantes que salen a las calles en Hong Kong. Sobre todo, desde que la empresa decidió sacar del APP Store una aplicación que le permitía a la gente rastrear los movimientos de la policía en esa ciudad.
