Los incidentes en los parqueaderos residenciales son comunes. Muchas personas han reportado que encuentran su vehículo con manchas, rayones o golpes que no tenían previamente.

La mayoría se pregunta de quién es la responsabilidad en este tipo de casos y cómo realizar el reclamo correspondiente. Para encontrar una respuesta, es importante tener en cuenta que el hecho sucedió en una propiedad horizontal.
En Colombia, esto se refiere a un conjunto de casas o apartamentos donde hay derechos de copropiedad sobre áreas comunes como ascensores, zonas verdes y pasillos.
Los parqueaderos hacen parte de los bienes comunes de la propiedad. En caso de que exista un daño a un vehículo en uno de ellos, la responsabilidad será del causante de dicho daño.
Si el incidente fue causado por una falla estructural, un problema de mantenimiento o de seguridad, se debe hacer el reclamo al conjunto y a la administración.
De ser así, se tiene que demostrar que hubo una omisión en los deberes del administrador y que esa falla originó problemas en los bienes de los propietarios.
“Cuando el daño se origine en ocasión a la falta de mantenimiento de las zonas comunes o cualquier desperfecto de un edificio que ocasione perjuicios, será sujeto de inicio de procesos judiciales de responsabilidad civil contractual”, explicó Laura García, abogada del Centro Jurídico Internacional SAS, a Asuntos Legales.
¿Cómo reclamar?
Las propiedades no tienen la obligación de contratar un seguro de vehículos particulares para los residentes. Existe una póliza que protege a los bienes comunes de hechos como incendios y terremotos, pero no incluye a los carros de los habitantes o visitantes.

Si no hay ninguna prueba, no se puede realizar el reclamo ni buscar una indemnización. No es responsabilidad automática del conjunto que exista un daño a un vehículo en el parqueadero común.

En algunas ocasiones, las personas afectadas logran demostrar que la administración no tenía la seguridad adecuada o no realizaba controles de portería o revisión, lo que los hace responsables del daño por omisión. En el caso de que se identifique a un tercero como el culpable, debe enfrentarse a su responsabilidad civil.
