37% es la tasa de desempleo de Sudáfrica, lo que la convierte en la más alta del mundo, según estadísticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) en las que analiza este fenómeno para 2020 y a la luz de la pandemia.
Si bien es una tasa que duplica la de Colombia, que en los cálculos del FMI para este año es del 17,3% (a septiembre estaba en el 15,8%) no es para nada un aliciente, pues hoy 36 países del mundo registran tasas de desocupación por encima de dos dígitos; una situación preocupante.
Después de Sudáfrica, que tiene un grave problema de formación de su fuerza laboral, el segundo país con mayor desempleo global es los Territorios Palestinos (conformados por Gaza y Cisjordania), con un dato del 32,2%, lo que evidencia que la alta desocupación no es solo un problema derivado de las cuarentenas y el coronavirus, sino de fallas estructurales que venían de años atrás, como es también el caso de Colombia.
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El tercer país más afectado por este flagelo son las Bahamas, con un 25,1%, y en este caso la culpa sí se le podría echar solo a la covid-19, pues es una nación que vive exclusivamente del turismo y los cruceros, dos industrias que aún no han podido despegar.
Igual ocurre con Belice y Costa Rica que, con tasas por encima del 20%, se convierten en los países de peor desempleo del continente americano.
En Europa, ese título lo tiene Macedonia del Norte, con un 20,2%, y en Asia, después de los Territorios Palestinos, está Armenia, con el 22,3%.
Entre las economías avanzadas la que peor está es España, con una tasa del 16,8%, mientras que Japón brilla en ese grupo con tan solo un 3,3%.
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Grupo golpeado
La coyuntura de la covid-19 ha tenido un impacto diez veces mayor que la crisis de 2008 en los mercados laborales de los países de la Ocde. Veerle Miranda, economista senior del grupo y quien participó en un foro de Asofondos, dijo que las diferencias en desocupación en la Ocde se han dado por los esquemas usados para retener el empleo, como alivios a las empresas y garantías de ingresos para los hogares.
