Fitch Ratings mantuvo este martes las calificaciones nacionales de largo y corto plazo de Davivienda en ‘AAA’ y F1, respectivamente. Además, mantuvo en BBB- la calificación internacional del banco.
Para la calificadora, Davivienda ingresó a esta crisis económica desde una posición relativamente buena, respaldada por una rentabilidad moderada recurrente, una calidad buena de activos y una liquidez sólida. Sin embargo, la agencia espera que las métricas financieras del banco se debiliten en relación con su desempeño histórico.
Davivienda ha reportado indicadores sólidos de calidad de activos a lo largo de los ciclos, aunque las pérdidas crediticias futuras son inciertas ya que los efectos finales de la pandemia son difíciles de prever.
El indicador de cartera vencida mayor a 90 días sobre cartera total de Davivienda se estabilizó alrededor de 3% en los últimos tres años. Además, la tasa de adopción de alivio de pagos ha disminuido gradualmente hasta 7% en septiembre desde 32% en mayo, de los cuales 4,2% corresponden a alivios de la segunda etapa del PAD.
Estos niveles se comparan relativamente mejor que el promedio de los bancos colombianos a septiembre de 2020. Sin embargo, bajo el escenario macroeconómico actual, Fitch espera que la calidad de los activos se deteriore para todos los bancos en todos los sectores económicos y continúe presionando el costo del crédito.
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Por otra parte, la recesión ha ejercido presión sobre el costo crediticio, y los cargos por deterioro consumieron 85% de la utilidad operativa antes de provisiones en septiembre de 2020, en comparación con un promedio de 50% entre 2015 y 2019.
El rendimiento financiero resistente de Davivienda se sustenta en un control de costos adecuado, la transformación digital, su franquicia consolidada y la diversificación geográfica.
“Esperamos que la rentabilidad permanezca baja en el corto plazo, como resultado de una reducción en los ingresos operativos, el aumento en los niveles de morosidad y una expansión crediticia menor debido a la crisis por la pandemia”, agregó Fitch.
Además, las calificaciones podrían bajar debido a un deterioro continuo del entorno operativo ante un período prolongado de perturbación económica como resultado del coronavirus que conduzca a un deterioro significativo de la calidad y/o rentabilidad de los activos, lo que resulta en una erosión de los colchones de capital.
En el documento, Fitch Ratings también mantuvo en ‘AAA’ la calificación de largo plazo del Grupo Bolívar sustentado en la calidad crediticia de Davivienda, del cual es dueño del 58,5%.
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