Virgilio Barco y Alvaro Gómez pensaban viajar en el mismo avión de Avianca en un vuelo comercial a Bucaramanga, con motivo del Congreso de Fenalco. A Barco, sin embargo, sus simpatizantes de Santander le habian organizado una manifestación en el aeropuerto. Esto hizo que a Gómez no le pareciera conveniente llegar de "colado" a ese evento, por lo cual como no existía otro vuelo inmediato, acabó llegando al aeropuerto de Bucaramanga en el avión privado de Carlos Ardila, evitándose así cualquier incomodidad.
JUNTOS PERO NO REVUELTOS
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6 de octubre de 1985, 7:00 p. m.