Michael Strunge cursó estudios de Historia del Arte en la Universidad de Conpenhague. Su obra se concentra solo en ocho años: desde la publicación de La velocidad de la vida (1978) hasta su prematura muerte en 1986.
La Máquina de la Noche*
Despacio se deshace de la noche la luz de la ciudad.
Los botones estelares parpadean
y en la pantalla lunar se ven las primeras imágenes-
Oh, mecen como en un barco de vapor,
un pesado tren expreso por la oscuridad,
vuelo alto en la máquina de la noche.
Las nubes de vapor onírico
susurran en blanco la tierra.
La máquina de la noche trabaja y absorbe las almas de la gente.
La oscuridad se llena de un zumbido de energía…
Estoy en un concierto en La Máquina del Rock.
Los supervivientes de la semana se agolpan en el pequeño escenario,
el aire arde de música.
Estamos en trance y trepantes
trascendentes
tratos entre sexos,
entre dimensiones de realidad,
bailando en trance-formaciones
en algún lugar de la ciudad durmiente.
Somos angelitos extenuados
con alas de canciones del futuro,
con el niño en la sangre y el piti en el pico.
Tenemos pieles del sueño más delicado
y corazones que iluminan más que el neón.
Estamos contusionados por el sonido afilado del día,
nieve rosa sangrando,
atravesada por titulares de periódicos.
Somos una parte de La Máquina de la Noche
transformamos la ira en amistad.
Llevamos nuestros cerebros con orgullo
intercambiamos sueños y cigarrillos,
nos llenamos de alcohol y de música
intercambiamos sexos y máscaras…
Después cada uno se va a su casa
se arrastra por La Máquina de la Noche con nuevas identidades
por rutas fijadas públicamente.
Caen bolas de sueño negras
del cielo de petróleo a nuestros ojos.
Nos dormimos como organismos unicelulares
de aquella época en la que la tierra era mar.
(De Desplegamos la bandera del sueño, 1981. Traducción de Daniel Sancosmed).
*La Máquina del Rock (Rockmskinen) fue un pequeño bar de Christiana dedicado a los conciertos de punk.

