PERFIL

Losada: el filósofo del Congreso

El sueño del representante, Juan Carlos Losada Vargas cuando pequeño era ser técnico o comentarista de fútbol; la vida lo fue llevando a estudiar filosofía, de ahí a la meditación y al servicio social con el que terminó metido en política, y así llegó al Congreso de la República, en donde su misión es legislar los temas del futuro, dejando el gran interrogante ¿para dónde vamos?

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5 de octubre de 2018 a las 2:20 a. m.
Foto: Juan Carlos Sierra

Este hincha furibundo de Millonarios, meditador, instructor de yoga, ecologista, melómano, liberal y vegetariano se ha destacado en sus dos periodos legislativos, por poner a meditar a los congresistas y presentar proyectos de ley enfocados a cuidar el planeta, así como el bolsillo de los colombianos, buscando una armonía entre la economía y la ecología.

Confiesa que sin la meditación le sería más difícil navegar entre la política, aunque reconoce que el nuevo Congreso “es mucho mejor que el pasado, yo veo cambios muy profundos en la realidad del Congreso, es más aplicado, con gente más competente y renovada” en donde sobresalen –en la Cámara- menores de 40 años  que son los citantes en las plenarias.

Por ello, afirma que este Congreso hará una importante tarea con los temas del futuro: ambientales e innovadores, pero el reto de la economía será mayor. Considera que Colombia tendrá que tener unos giros muy importantes  si quiere ser competitiva.

Para Losada Vargas una economía que tiene como motor principal la industria extractiva no puede ser una economía sana, por ello, su pelea con el fracking. “Esos recursos tienen una fecha de expiración, y si Colombia no empieza a crear industrias creativas, de la innovación, digitales que se trasformen hacia una economía de servicios, la vamos a tener muy difícil”, subrayó.

Sobre la armonía entre ecología y economía destaca que ha habido un logro en los temas de sostenibilidad y juega un rol  fundamental en la sociedad, “yo creo que nadie en el planeta y en Colombia -donde tenemos una inmensa riqueza-, no tenga en el primer orden del día los temas de sostenibilidad”.

Reconoce que muchas empresas han empezado a dar ese giro, aunque no a la velocidad que ameritan. “Nos falta muchísimo, porque ese giro hacia convertir a nuestras empresas en absolutamente sostenibles, en bajarle a toda esa productividad la huella ecológica y de carbono, lo estamos haciendo en un ritmo que no va a tener un final feliz, sino aceleramos el paso”, enfatizó el congresista.

Una de sus discusiones ha sido con Acoplásticos, gremio que "entiende el terrible daño que su industria le hace a este planeta y al país, ellos, han querido, por su propia cuenta, tener responsabilidad extendida, pero a un ritmo que no es sostenible, ni lo será en décadas” señala el representante quien considera que hay que pedirle que ponga el acelerador por el bien de la humanidad.

La preocupación por la inundación de plástico en el mundo y en Colombia, lo llevó a presentar, el 25 de septiembre, el proyecto de ley que prohíbe en el territorio nacional a partir del año 2030, la fabricación, importación, venta y distribución de plásticos de un solo uso y se dictan otras disposiciones que permitan su sustitución y cierre de ciclos, para controlar la contaminación y proteger el medio ambiente y la salud de los seres vivos.

A Losano Vargas le preocupa que el 78% de todos los plásticos que se producen a nivel mundial, son de un solo uso, y aunque en Colombia no existen cifras precisas, se estima que sigue el patrón mundial.

En Colombia, anota este filósofo ecologista, que de las 12 millones de toneladas de basura producidas, el 10% son plásticos, y se podrían reciclar.

Con la pasada iniciativa de cobrar las bolsas plásticas en los supermercados  y almacenes, se vio que los consumidores en Colombia  están evolucionando, pero los productores no. Con esta medida, se disminuyó el uso por persona de bolsas plásticos, pero la producción aumentó por la ampliación de mercados.

Resaltó los ejemplos de países como Francia, que ya no distribuye ni una sola bolsa plástica, en California no hay botellas PET -politereftalato de etileno- y se está  regresando al vidrio, y en África, están prohibidas las bolsas con unas multas de hasta $150 millones. “El tributo en Colombia es irrisorio”, subrayó.

Otra de sus preocupaciones ha sido la experimentación con animales para fines cosméticos, un tema contemplado en el proyecto de ley 120 –actualmente en trámite-  "Por la cual se prohíbe la prueba con animales en la elaboración de productos cosméticos, de aseo y absorbentes, se obliga el etiquetado de productos para su venta y se dictan otras disposiciones".

Y así como defiende los animales también rechaza la ganadería que impacta en la generación de 35% de los gases de efecto invernadero del planeta y con la deforestación, en el país. Se basa en estudios como el de Fedesarrollo que revela la relación directa de la ganadería con 62% del área deforestada, en Colombia. Precisamente, el congresista presentó el proyecto de ley 153 con el cual busca frenar la deforestación.

Por su filosofía de vida no puede estar de acuerdo con la extracción de hidrocarburos –vía fracking-. Ha liderado debates gremiales porque considera que la “humanidad tiene que caminar en un sentido y los intereses económicos de algunos gremios siguen estando del lado del dinero y no de la supervivencia del planeta. Las industrias extractivas están generando un grave daño, y ahí estamos dando unas peleas bien importantes”.

Cuesta trabajo imaginarlo ‘dando peleas’ con tanta meditación, pero a la hora de defender sus posturas se destaca en los debates en el Congreso, donde pasa de su calma a acaloradas discusiones, y en donde no le tiembla la voz para decir verdades.

Su última ‘gran pelea’ fue esta semana con el ministro de Salud a quien le dijo que debía declararse impedido ante la comisión de regulación de los precios de los  medicamentos por conflicto de intereses, otro de sus caballitos de batalla.

“Las empresas farmacéuticas han hecho fiesta con el bolsillo de los colombianos. En la región, los medicamentos valen 10 veces menos que en Colombia. Este ministro estuvo en las farmacéuticas y en los pasillos dicen que ellos mismos se van a autorregular, eso nos da mucha risa. No se van a volver la madre Teresa de Calcuta”.

Así cerró esta entrevista el filósofo del Congreso, quien cambió su sueño de ser técnico o narrador de fútbol por la política, a la cual llegó por petición del público: 36.350 bogotanos que lo acompañaron con su voto y muchos de los cuales también lo siguen en sus meditaciones masivas, donde buscan paz para la humanidad.