Frailejones de diferentes tamaños fueron calcinados por las llamas. Las imágenes que circulan por las redes sociales y algunos medios locales del departamento de Boyacá dan cuenta de la magnitud del desastre ambiental.
Aunque todavía no se ha establecido por parte de la Corporación Autónoma Regional de Boyacá (Corpoboyacá) la dimensión de los daños en la fauna y flora, lo cierto es que los frailejones crecen tan solo un centímetro por año, alcanzando una altura máxima de 15 metros, por lo que la pérdida de uno solo ya es en sí una tragedia.
Le sugerimos: Más de 300 frailejones fueron aplastados en un páramo de Boyacá
Herman Amaya Téllez, director de Corpoboyacá, rechazó lo ocurrido y recalcó que los ecosistemas de los páramos son altamente sensibles y frágiles, puesto que el desarrollo de la vegetación es en extremo lenta y todos los factores asociados a su desarrollo se constituyen como de gran fragilidad.
#Denuncia Quema de frailejones en el #páramo Siscunsí – Ocetá. @Corpoboyaca informó que las llamas consumieron parte del ecosistema, vital para el bienestar de especies nativas y la provisión de servicios ambientales a comunidades de Monguí, Sogamoso y otros municipios. pic.twitter.com/KuflToCazB
— EntreOjosCo (@EntreOjosCo) July 3, 2020
Por su parte, Diego Roa, subdirector de Recursos Naturales de Copoboyacá, informó que de la mano de los funcionarios del municipio de Monguí, darán a conocer los resultados de la afectación ambiental, una vez se hayan adelantado las inspecciones al lugar. De igual manera, se determinarán las posibles causas y responsables de este desafortunado suceso.
Desde la corporación se informó, además, que se iniciarán las acciones respectivas de tipo sancionatorio dirigidas a aplicar los correctivos necesarios y evitar la repetición de hechos como este.
Le recomendamos: Las extrañas plagas en los frailejones que tienen preocupados a los científicos colombianos
La autoridad ambiental hizo un llamado a la comunidad para que no provoquen afectaciones a esta clase de ecosistemas estratégicos que son vitales por los servicios que proveen, en este caso, para los habitantes de Monguí y Sogamoso, especialmente.
Es importante recordar que los failejones son importantes porque capturan el agua de las nubes y la neblina, la retienen de manera natural y luego la descargan, ayudando a mantener los caudales de ríos y quebradas de los que se proveen de agua los acueductos.
El macizo conformado por los páramos de Toquilla, Siscunsí, Ocetá y San Ignacio hacen parte del Parque Natural Regional de Siscunsí–Ocetá, un corredor de conexión entre los páramos adyacentes al lago de Tota y los asociados al Parque Nacional Naural de Pisba.
