Gobernar La Guajira significa asumir las necesidades del territorio y convertirlas en decisiones, recursos y resultados. Desde el inicio de esta administración nos propusimos atender las urgencias, recuperar la capacidad institucional y abrir nuevas oportunidades para las familias guajiras. Se refleja en resultados.
En educación trabajamos por la permanencia y condiciones para aprender. Más de 10.800 estudiantes cuentan con transporte escolar mediante 371 rutas. En educación superior, 12.410 jóvenes tienen cubierta su matrícula en la Universidad de La Guajira, la UNAD y las Escuelas Normales.
El PAE atiende a 84.152 estudiantes, incluidos más de 33.500 de comunidades Wayuu y Wiwa. Además, mediante la Ordenanza 603, más del 30 % de los recursos se destinan a compras locales. Esta política fortalece a productores y proveedores guajiros.
La educación requiere infraestructura. Por eso intervenimos 99 instituciones con Pinta tu Colegio y dotamos sedes con menaje y mobiliario para sus comedores. También fortalecimos docentes y ampliamos herramientas de preparación académica.
El desarrollo económico parte de nuestra gente. Hemos fortalecido 300 familias rurales productivas mediante capacitación, acompañamiento e insumos para actividades agrícolas, pecuarias, pesqueras y agroindustriales. Con Familias Guajiras apoyamos hogares de Riohacha y Maicao con activos productivos. En Barrancas inauguramos la primera tienda de productos locales para conectar a nuestros emprendedores con nuevos mercados.
El turismo también está generando oportunidades. Con Descubre La Guajira posicionamos una narrativa propia en escenarios internacionales. Con Compite y Escala capacitamos a más de 200 empresarios y fortalecimos 45 emprendimientos. La Guajira alcanzó el primer lugar en astroturismo y el segundo en crecimiento de visitantes. Este posicionamiento se acompaña con infraestructura como el Malecón de Riohacha y el Proyecto Faro y Mausoleo.
En obras públicas decidimos enfrentar las obras inconclusas. Identificamos 24 proyectos, concluimos cinco y avanzamos en otros 14. Con la Mesa Departamental de Obras por Impuestos gestionamos más de $80.000 millones en un año y pasamos del puesto 13 al octavo lugar a nivel nacional.
En salud también estamos transformando capacidades. Llevamos atención especializada a más de 2.000 personas en Uribia, actualizamos el Documento RED y gestionamos $105.000 millones ante el Ministerio de Salud. La mortalidad infantil pasó de 121 casos en 2024 a 77 en 2025, y la materna de 23 a 19 casos.
Estos esfuerzos ocurren mientras los indicadores sociales empiezan a mostrar señales favorables. Según el DANE, la pobreza monetaria en La Guajira pasó de 65,7 % en 2024 a 60,2 % en 2025, una reducción de 5,5 puntos porcentuales. La pobreza monetaria extrema cayó de 43,2 % a 33,8 %, la mayor reducción registrada entre los departamentos del país. Es un avance que nos compromete a sostener y ampliar las acciones.
Gobernar La Guajira también significa escuchar. Creamos la Unidad de Diálogo Social para prevenir conflictos y construir soluciones con las comunidades. Fortalecimos a 800 líderes comunales, beneficiamos a más de 1.000 adultos mayores y llevamos gas domiciliario a más de 11.400 personas. En deporte recuperamos el Instituto Departamental de Deportes después de más de 20 años y respaldamos a más de 20 ligas y clubes.
Estos resultados requieren una administración organizada. Elevamos la ejecución del Plan Anual de Adquisiciones del 30 al 100 %, digitalizamos procesos, redujimos 60 % el consumo de energía y modernizamos impuestos. Ocho de cada diez contribuyentes utilizan el nuevo sistema.
El renacer de La Guajira se construye con estudiantes que permanecen en las aulas, productores que encuentran mercados, familias que mejoran sus condiciones, comunidades escuchadas, obras que vuelven a funcionar y recursos convertidos en soluciones.
Ese es el compromiso: gobernar con orden, gestionar con responsabilidad y cumplirle al pueblo guajiro.
