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Indignación en Nueva Zelanda por anuncio ‘sexista’ en oferta de empleo

Al parecer, el empleador quiso llamar la atención con un comentario jocoso que no fue bien tomado por algunos transeúntes, que decidieron trasladar la polémica a las redes sociales.


Las redes sociales se han convertido en escenario de un acalorado debate con ocasión de la publicación, por parte de un usuario indignado, de una fotografía que muestra un curioso letrero de oferta de empleo a las afueras de un bar en Nueva Zelanda, que ha sido catalogado como “sexista” y marcado por un humor de mal gusto.

La polémica se desató cuando el propietario de un local comercial, conocido como Stumpers Bar & Cafe, ubicado en la localidad de Hokitika, decidió intentar llamar la atención de los transeúntes con la publicación de una oferta de empleo, pues se encontraba en la búsqueda de un camarero.

No obstante, su curiosa forma de llamar la atención no fue tomada con gracia por los transeúntes al apostarle a un tipo de humor ‘sexista’, que fue tomado como afrenta, por una parte, de las personas que lo han visto, ya sea en su local comercial o en las redes sociales.

La polémica se desató porque el empleador decidió afirmar que se encontraba en la búsqueda de camareros con pechos ‘talla doble D’, y una ‘gran sonrisa’, aclarando que también estaba dispuesto a recibir aplicaciones por parte de hombres, lo que no generó una gran aceptación por parte de sus clientes y los internautas, quienes comenzaron a viralizar la imagen, y a condenar la actitud del oferente de trabajo.

El mensaje textual que se puede leer en el cartel, fijado en la puerta del negocio, es: “SE BUSCA: personal de bar a tiempo parcial se aplica dentro”, decía la publicación de trabajo. “Debe tener senos doble D, una gran sonrisa y una buena actitud, ¡pero los hombres también pueden postularse!”

Al gran salto de la publicación a las redes sociales, se realizó por parte de un cliente a quien el letrero le pareció, antes que curioso, ofensivo, por lo que lo publicó en sus cuentas personales, acompañado de un mensaje que advertía su descontento.

Honestamente, no puedo creer que alguien sea lo suficientemente valiente como para publicar un anuncio como ese”, sentenció el usuario ofendido, avizorando que quien se someta a aplicar a dicho empleo estará expuesto, claramente, a un ambiente poco agradable para trabajar.

En ese sentido, decenas de usuarios han reaccionado a la publicación, tomando partido en contra del cartel, o a favor de tomar el intento de “humor” con la mejor actitud.

En ese sentido, según se puede evidenciar en las reacciones, uno de los usuarios afirmó que “prefiero sacarme los ojos con una cuchara oxidada que trabajar en cualquier lugar que tenga un anuncio como ese”; mientras que otros lamentaron la existencia de empleadores sexistas, advirtiendo que un letrero como ese es ‘claramente ilegal’ de ser cierto, y avizorando que, incluso si fue a manera de chiste, denota que la persona que se quede con el puesto, será posiblemente víctima de acoso.

En contraposición, en las redes sociales también aparecieron defensores del ‘humorista’, quienes sugieren que las personas indignadas deberían ‘relajarse’, y entender que es un letrero marcado con toques de humor, entendiendo que los ‘chistes’ no son para todo público.

Otros, en esta misma tónica, han compartido el letrero a través de las redes sociales, incluso preguntando si a alguien le interesa el trabajo.

Sin embargo, la luz roja en la referida confrontación, se deriva de la publicación de un medio de comunicación local llamado Stuff, y retomado por el New York Post, en el que expertos advierten que, fuera de la intensión ‘jocosa’ que el empleador intentaré imprimir a su anuncio, este podría estar siendo violatorio de los Derechos Humanos, a la luz de una Ley establecida por la Comisión de Derechos Humanos en 1993.

Sobre referida ley, el medio local explica que en las ofertas de empleo, los oferentes de estas, o jefes, “no pueden preferir un género específico para la destinación u ocupación de un cargo”, haciendo la salvedad de que dicha normativa internacional podría ser obviada únicamente en los casos en los que el empleados pudiese demostrar que el género otorga cierta idoneidad para el cargo, o representa un plus en el currículo.

Tras la confrontación en redes sociales, según revela el New York Post, la polémica también tuvo eco en la escena política, donde un representante local afirmó que dicho cartel era también una afrenta contra la comunidad, en la medida en que ‘no reflejaba los valores del sector’.