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Bogotá atemorizada: crecen los testimonios de ciudadanos que han sido drogados para robarlos

Plataformas de transporte y bares de la Zona Rosa en Chapinero, se han convertido en el nuevo pánico de los capitalinos. ¿Dónde está la Alcaldía?


La inseguridad en la capital del país está desbordada. En los últimos meses, han crecido las denuncias, incluso por las redes sociales, de una modalidad de robo que se ha popularizado en el transporte público y las zonas de fiesta de la ciudad. Los ladrones ahora drogan a sus víctimas con escopolamina y otras sustancias sedantes para hurtar las pertenencias de sus víctimas.

SEMANA conoció en exclusiva el relato de un joven de 22 años, estudiante de la Pontificia Universidad Javeriana, quien dijo que fue drogado y robado en un reconocido bar de la calle 85, en el norte de la ciudad.

“Me encontraba con mis amigos de fiesta. Habíamos consumido alcohol y decidimos pedir unas cervezas para cada uno. Solo una de mis amigas no tomó. Minutos después no recuerdo absolutamente nada de lo que pasó”, dijo el estudiante.

Además, comentó que hurtaron sus pertenencias y recordó estar tirado en un andén. Posterior a ello ingresó a un taxi que, según él, no sabe quién se lo pidió.

Por lo general los delincuentes agregan la escopolamina a las bebidas. Foto: Getty Images
Por lo general los delincuentes agregan la escopolamina a las bebidas. Foto: Getty Images - Foto: Getty Images

“Alguien me ofreció ‘perico’ en la calle mientras estaba en el piso. Después tomaron mi celular, me subieron a un taxi y llegué a mi casa, no sé cómo”, aseguró.

El joven afirma que debe tratarse de una banda que opera dentro del bar y resaltó que la única amiga que no tomó de la bebida alcohólica no se vio afectada por la sustancia que le agregaron los delincuentes.

De igual forma, se han popularizado relatos en redes sociales de personas que denuncian a varias plataformas de transporte, en donde algunos conductores están drogando a sus víctimas a través del aire acondicionado del vehículo, geles antibacteriales, ‘sprays’ o botellas de bebidas de diferente tipo que desprenden sustancias.

Un testimonio que se ha viralizado en los últimos días es el de Carla Losada quien, a través de su cuenta de Instagram, dijo que la intentaron drogar en un viaje de Uber.

“(El conductor) se empezó a ahogar, según él, y a toser, así que se puso el tapabocas que no tenía puesto antes y movió la botella muy cerca de mí (...) Yo miré hacia arriba y creo que fue ahí cuando soltó lo que fuera que me echó porque en cuestión de minutos se me alborotó el corazón de la nada, me maree, empecé a decir incoherencias y no me movía”, relató la joven en la publicación.

Afortunadamente, la joven relató que se encontraba en una llamada con su amiga y que le exigió al hombre que la dejara bajar del vehículo: “Él frenó en seco y empezó a reírse, salí corriendo y en un segundo ya se había ido, mi cuerpo estaba en shock y le dije a mi amiga ‘creo que el tipo me drogó'”, dijo Losada.

Los casos relacionados con mujeres suelen poner en una mayor alerta a la población, ya que muchas veces estas situaciones no solo se reducen a hurtos, sino que también caen en abusos sexuales y/o violaciones.

Los índices de inseguridad en la ciudad continúan aumentando y las acciones que ha implementado la Alcaldía Mayor de Bogotá parecen ser obsoletas. Es más, otro tipo de hurtos se siguen registrando en la ciudad, como lo fue el afamado caso de edificio cerca al parque de la 93 o el del abogado Ángelo Schiavenato, quien relató días atrás en Vicky en Semana que no se resistió al robo, por lo que decidió atropellar a los delincuentes luego de que estos lo amenazaran de muerte y le robaran un reloj Cartier, entre otras pertenencias.