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El proyecto, que cuenta con una inversión de $213.905 millones, ya alcanza un avance del 36% y la meta es entregar esta imponente obra a finales de 2023.
El IDU, junto con el equipo de especialistas y de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, analizará la propuesta definitiva entre el primero y 10 de noviembre del presente año. - Foto: Secretaría de Movilidad

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Contratista de la Avenida Rincón deberá construir sistema de contención para evitar nuevos deslizamientos

Este compromiso se da luego del derrumbe de un tramo de la obra el pasado 10 de septiembre. Se espera dar inicio a las obras definitivas en el área donde se presentó el deslizamiento a mediados de noviembre.

Luego de que el pasado 10 de septiembre se presentara un derrumbe en un tramo de las obras de la Avenida Rincón en Bogotá, la cual busca unir la Avenida Boyacá con la Avenida Ciudad Cali, y a pesar de que el hecho no dejó heridos ni se presentaron afectaciones a las viviendas aledañas o a la torre de alta tensión que hay en la zona, el contratista Consorcio San Patricio y el interventor Supervisión e Ingeniería de Proyectos tuvieron que adquirir varios compromisos con el IDU para que la situación no se vuelva a repetir.

Contratista e interventor se comprometieron a realizar perforaciones para instalar más inclinómetros que permitan profundizar las lecturas diarias de la zona y detectar posibles movimientos. Esta actividad está programada hasta el martes 20 de septiembre.

Así mismo, se va a construir como obra temporal un terraplén (contrapeso) en la zona inferior de la falla a partir de hoy lunes 19 de septiembre, hasta el 30 de septiembre, que servirá de soporte natural al terreno con el objetivo de prevenir movimientos mayores de la colina.

De otra parte, se comprometieron a seguir monitoreando los anclajes existentes para advertir cualquier posible movimiento. Con las acciones tomadas se esperaría que no se presenten fallas adicionales.

De igual modo, van a mantener los controles topográficos en la zona de falla y el contorno, para determinar y controlar con certeza los movimientos de la masa, cubriendo un área de 6.000 m² aproximadamente; van a mantener el seguimiento topográfico del estado de las fisuras que se presentan en el talud, además de control visual, incluyendo un levantamiento con drones de alta resolución realizado por expertos de la Sociedad Colombiana de Ingenieros.

A su vez, se van a continuar otros análisis geotécnicos que comenzaron el 16 de septiembre para definir la viabilidad de descarga controlada del talud superior del deslizamiento en función de los movimientos. Esta actividad debe finalizar mañana 20 de septiembre.

La interventoría elaborará y presentará el informe final de resultados de los estudios adelantados, incluyendo las perforaciones, conclusiones y recomendaciones. Esta actividad se llevará a cabo entre el 19 y el 30 de septiembre; no obstante, la fecha de entrega podrá variar acorde con las fechas de resultados de las pruebas de laboratorio.

El contratista debe elaborar y presentarle a la interventoría el diseño de una solución definitiva, entre el primero y 31 de octubre del presente año. Sin embargo, la fecha de inicio depende del informe final de resultados.

El IDU, junto con el equipo de especialistas y de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, analizará la propuesta definitiva entre el primero y 10 de noviembre del presente año, considerando el cumplimiento de las actividades anteriores.

De acuerdo con la complejidad de la solución propuesta, se espera dar inicio a las obras definitivas en el área donde se presentó el deslizamiento, a mediados de noviembre de 2022.

El IDU obtuvo permiso por parte de los propietarios de dos predios aledaños a la zona de movimiento, para el ingreso y la realización de obras o actividades encaminadas a la mitigación del riesgo.

La torre de energía de Enel-Colombia no se ha visto comprometida por el movimiento. Con base en lo observado y el modelo geológico, la extensión de la zona inestable no alcanza a afectar esta estructura. Sin embargo, se realizan visitas periódicas del personal especializado de Enel Colombia para revisar el estado y la estabilidad de la torre de energía de alta tensión.

Como medida preventiva, se desenergizaron los cables que pasan por la torre de Enel desde el pasado 13 de septiembre.

El Consejo Local de Gestión de Riesgos, en el que participan el Idiger, la Alcaldía local de Suba, entidades de servicios públicos como Enel-Colombia y demás entidades del Distrito que intervienen en este proceso, seguirán atentas a cualquier situación que se pueda presentar.

Sobre el análisis de responsabilidad de la falla, el IDU esperará todos los resultados de los ensayos y modelos geotécnicos y geológicos, y a partir de un análisis riguroso de la propuesta establecida en los diseños iniciales, del proceso constructivo y controles realizados por contratista e Interventoría, emitirá un pronunciamiento, con el apoyo de la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI).