Durante el siglo pasado, conservadores y liberales se repartieron el país. Ahora, ante la erupción de nuevas fuerzas políticas, su influencia ha cedido terreno, más en el caso de los azules que en el de los rojos, y las elecciones regionales de este domingo son una prueba de ello.
El Partido Liberal, sin embargo, tiene cómo alzarse con la victoria tras las elecciones regionales. Fue el de mayor número de gobernaciones, diez en total, y en nueve departamentos -Chocó, Risaralda, Quindío, Tolima, Cauca, Huila, Putumayo, Vichada y Guainía- fue el logo más marcado en los tarjetones.
Ganó la de Atlántico con Eduardo Verano de la Rosa y la de Antioquia con el cuestionado Luis Pérez. En Bolívar ganó con Dumek Turbay y en Santander con el también cuestionado Didier Tavera. Cauca, Caquetá, Chocó, Guainía, Meta, y San Andrés, completaron el botín.
Los rojos, encabezados por el expresidente César Gaviria, hacen varias cuentas. Aseguran haber obtenido 2,5 millones de votos en todo el país, un aumento del 38 % en los resultados respecto a las elecciones de hace cuatro años, pues el partido pasó de tener 6 gobernaciones a 10, y 180 alcaldías a 237.
El nuevo mapa político tampoco favorece a los azules, pues en solo dos departamentos, Boyacá y Bolívar, fueron el logo más marcado en los tarjetones. Sin embargo entre las cuestas de Barguil está que en votaciones a concejos obtuvieron 2,2 millones de votos por todo el país.
Resultados que contrastan con los conquistados por el Conservatismo hace un año, cuando consiguieron 18 senadores, y cuando Marta Lucía Ramírez consiguió casi dos millones de votos en las presidenciales.
Mientras los liberales volvieron a imponerse en número de gobernaciones, los conservadores pierden terreno.
