Jon Elster es uno de los académicos de moda. Su teoría de la acción racional, que es algo así como interpretar los fenómenos políticos con los principios de la economía, está en los libros de filosofía y ciencia política de las mejores universidades del mundo. Antes de participar en un seminario de investigación que tendrá lugar esta semana en la Universidad Nacional, en diálogo con esta revista planteó la necesidad de pensar, más a fondo, el impacto que puede tener una segunda reelección sobre la política colombiana.
SEMANA: En Colombia se está tratando de cambiar por segunda vez la Constitución para que el presidente Álvaro Uribe pueda volver a ser reelegido. ¿Cree que este cambio puede generar reacciones sociales en contra, incluso cuando se trata de favorecer una figura tan popular como la del Presidente?
JON ELSTER: Sí, la violación de las normas políticas puede desatar emociones muy fuertes. Hasta 1940 en Estados Unidos había una norma constitucional no escrita, según la cual nadie podía ser Presidente más de dos veces. Cuando Teodoro Roosevelt se postuló por tercera vez, se calentaron los ánimos. En una de sus giras, el candidato recibió un disparo de un hombre que dijo: "No debería tener un tercer período". Hay un momento en el que las sociedades priorizan el respeto a las normas.
SEMANA: ¿Es 'racional' que los defensores de un gobierno promuevan un cambio institucional para favorecer la reelección presidencial, argumentando que no hay más líderes?
J.E.: Puede ser racional desde el punto de vista de su propio interés, pero la afirmación no es plausible. En política, la máxima de que nadie es irreemplazable o indispensable no es sostenible.
SEMANA: En un caso como el colombiano, ¿cómo se resuelve la tensión entre la estabilidad institucional (la Constitución prohíbe la reelección por más de una vez) y la voluntad reeleccionista de las mayorías?
J.E.: La Constitución colombiana tiene requisitos relativamente débiles para pasar una enmienda constitucional: esta se hace por mayoría simple en cada Cámara. En la mayoría de países se necesita una supermayoría, por lo general de dos tercios de los congresistas, que se establece en aras de ponerle controles legítimos a la voluntad de la mayoría popular.
SEMANA: Su colega y amigo Adam Przeworski sostiene, palabras más palabras menos, que si no hay incertidumbre sobre los resultados electorales, es decir que si se va a las urnas con el ganador definido, no se puede hablar de democracia ¿Está de acuerdo con esta definición?
J.E.: La incertidumbre respecto a los resultados es una característica deseable de cualquier proceso electoral. Si desde el primer día se sabe quién ganará, es porque las elecciones no importan. Un argumento similar se aplica al sistema legal: si el resultado de un caso judicial es totalmente predecible, es porque la ley no funciona.
SEMANA: La mayoría de los colombianos apoya la segunda reelección. No obstante, odia el clientelismo y cree que el trámite del referendo reeleccionista ha sido de dudosa ortografía. ¿Cómo explicar esta contradicción?
J.E.: Asumo que el favoritismo que tiene la reelección del presidente Uribe está vinculado a la popularidad de sus políticas. Que la reelección sea aprobada por el Congreso y que la mayoría de los ciudadanos desconfíe de los congresistas no implica que la gente deje de defender un tercer período presidencial. Igual sucede con la Corte Constitucional: a pesar de que los senadores eligen a los magistrados, la gente tiende a confiar en los segundos y a desconfiar en los primeros.
ENTREVISTA
"En política nadie es irreemplazable"
Esta semana estará en Bogotá Jon Elster, uno de los científicos sociales más respetados en el mundo. Esta es su visión sobre Colombia, la democracia y la reelección.
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29 de mayo de 2009 a las 7:00 p. m.
