El 10 de enero es una fecha que quedó marcada para siempre en el corazón de los colombianos. Así lo recordó, entre lágrimas, Sonia Restrepo, al evocar cómo su vida cambió desde el momento en que se enteró de que su esposo, Yeison Jiménez, había fallecido en un trágico accidente aéreo que no solo le arrebató la vida a él, sino a cinco compañeros de su equipo de trabajo.

En aquel entonces, Sonia decidió mantenerse alejada de las cámaras y vivir su duelo en privado. Sin embargo, meses después, por primera vez, abrió su corazón en una entrevista concedida al programa Expediente final, del canal Caracol Televisión, donde relató los momentos más difíciles de ese día.
Restrepo contó que, días antes del accidente, habían compartido en familia como nunca. De hecho, aseguró que diciembre de 2025 fue uno de los más especiales: estuvieron reunidos en casa, comieron buñuelos y disfrutaron juntos de las fechas más significativas.
Recordó, además, que uno de los momentos que más emocionó a Yeison fue cuando se reunió con Maluma para grabar un nuevo tema y cuando le confesó que lo invitaría a su concierto en El Campín.
Ya en enero, relató que vivieron tres de los mejores días en Villavicencio, en los cuales el compositor disfrutó plenamente de sus hijos y jugó con ellos.
Sobre el último día que lo vio, reveló que él se levantó molesto porque ella no lo había despertado con abrazos y besos. Aun así, se despidieron con la promesa de verse “pasado mañana”.

Llegó el sábado. Hablaron en la mañana, como de costumbre, sobre sus hijos. Con el paso de las horas, Sonia se dedicó a compartir con sus niñas; la menor, Thaliana, quería hacer una torta de chocolate. Mientras tanto, ella esperaba la llamada de Yeison, quien solía avisarle antes de despegar. Pero cuando el teléfono sonó, la noticia que recibió le cambió la vida para siempre.
“Yo estaba haciendo el pastel y como a las 4:30 p. m. me suena el teléfono. Pensé que era él, porque siempre me llamaba antes de despegar”, relató conmovida.
“Un amigo me dice: ‘Doña Sonia, me acaban de decir que Yeison tuvo un accidente’”, añadió.
En medio de la confusión, pensó que se trataba de un incidente menor, quizá en carretera. Sin embargo, la realidad se impuso cuando intentó comunicarse con él repetidas veces sin obtener respuesta. Al devolver la llamada a quien le había dado la noticia, recibió la confirmación más dura: la avioneta se había desplomado.
Desesperada, salió corriendo al patio de su casa, llorando y gritando, mientras su hermano intentaba calmarla. “Me negaba a creerlo. Corría y gritaba como loca: ‘eso es mentira’”, recordó.
Luego llamó a su cuñada, Lina Jiménez, quien se encontraba cerca del lugar de los hechos, y le suplicó: “Solo voy a creer que eso es verdad cuando usted vaya y compruebe. Tráigamelo, por favor”.
En medio de la angustia, prendió un velón y le pidió a Dios que todo fuera mentira, que le permitiera verlo de nuevo. Pero horas más tarde, cuando la hermana del cantante llegó al lugar donde cayó la aeronave, confirmó lo peor.
“Me niego a aceptar que mi esposo y todos los muchachos hayan fallecido así. Peleé mucho con Dios, le recriminé. Pero lo siento y lo veo en mis hijos, en cada gesto de cariño de la gente. Me prometió que nos íbamos a casar… me quedé con el anillo”, expresó entre lágrimas.
Finalmente, aseguró que sueña con volver a verlo algún día y que su presencia permanece intacta en cada rincón de su vida.
