La historia del magistrado auxiliar, Carlos Horacio Urán, ha sido por años uno de los símbolos del horror que se vivió el 5 y 6 de noviembre de 1985 en el Palacio de Justicia. Durante 22 años, su familia creyó la versión oficial, según la cual, su esposo y padre había fallecido por cuenta de un disparo en la cabeza. Sin embargo, en el año 2007, un video revelado por Noticias Uno demostró que el hombre había salido con vida del edificio, en medio del combate.
Este viernes, la Fiscalía anunció que sus restos serían entregados a la familia, 33 años después de la tragedia. En los últimos años el organismo ha desarrollado el díficil trabajo de establecer donde están los cuerpos de quienes fallecieron en esos hechos y fueron enterrados erroneamente, en gran parte para desviar las investigaciones de lo que sucedió.
"Castro Caycedo solo necesitó ver la imagen una vez, soltó un suspiro que era a la vez de tristeza y alivio y me dijo: es él, es Carlos Horacio Urán”, Daniel Coronell.
En el caso de Urán, la justicia había documentado que el magistrado había permanecido durante la toma en el tercer piso del Palacio, pero luego falleció en el primero. Según la Fiscalía, inicialmente el cuerpo fue considerado como un N.N, pero luego un estudio cientifico hecho sobre uno de sus dedos confirmó que se trataba del magistrado.
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En 2010, la Fiscalía ordenó la exhumación del cuerpo luego de confirmar que en muchos otros casos a las familias les habían entregado sellados los restos equivocados. En el caso de Urán, luego de cotejar con el ADN de sus hijas, la justicia confirmó que esto no sucedió. El próximo sábado se hará la entrega a su familia.

La historia de la familia Urán ha sido en la última década uno de los relatos más conmovedores sobre la forma como se alteró la escena del crimen del Palacio de Justicia para evitar contar lo que realmente sucedió allí. En el caso del magistrado, el giro en la investigación se produjo por el trabajo de la fiscal Ángela María Buitrago y del equipo periodistico de Noticias Uno. Los hallazgos hicieron que en ese momento la Fiscalía realizara una inspección judicial en el Cantón Norte, en el que finalmente encontraron la billetera de Urán.
Según contó su hija, Anahí Urán, a SEMANA, en un especial sobre los treinta años de esa tragedia, conocer la verdad “significó un alivio porque la historia comenzó a tener sentido para mí. Durante muchos años lo que le pasó a mi papá era una nube. Pero con la investigación judicial se demostró que mi papá había recibido un tiro de gracia y que tenía evidencias de haber sido torturado porque sus huesos estaban rotos…”.
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Daniel Coronell relató hace un par de años la forma cómo el noticiero que dirigía en ese momento el columnista de SEMANA llegó a conocer esos hechos. Titulada, "El reportero que no se cansó", cuenta cómo fue que el escritor Germán Castro Caycedo solo necesitó ver la imagen una vez para identificar en una sala de edición del noticiero que uno de sus mejores amigos había salido con vida del Palacio.
