bogotá

Jurados de votación en Bogotá denuncian desorganización de la Registraduría

Largas filas a las afueras de Corferias tienen que hacer quienes fueron programados para capacitarse como jurados electorales.


A menos de un mes de las contiendas electorales que se llevarán a cabo el 13 de marzo de 2022, para elegir a los congresistas de la República que representarán a los colombianos durante los próximos cuatro años en el legislativo, se han desatado varias polémicas alrededor de la gestión del registrador Alexander Vega y su equipo. Este viernes salió a la relucir la supuesta falta de planeación en la capacitación a los jurados electorales.

Las largas filas que dan la vuelta al centro de eventos más grandes de Bogotá, Corferias, evidencian que fueron citados a una misma hora cientos de ciudadanos para capacitarse, sin que existiera una programación que evitara las aglomeraciones.

En redes sociales circulan fotos y videos del panorama que se vive en la capital del país, acompañado de mensajes como este: “La falta de organización de la Registraduría, para la capacitación de las elecciones del 13 de marzo. Hay una fila que le da toda la vuelta a Corferias #SinRestricciones”.

Otros culpan a los directores de la locación: “Un desorden completo la logística en Corferias para la capacitación de jurado de votación, la fila es eterna”, se lee entre los usuarios de Twitter.

A nivel nacional son 87.000 aproximadamente los ciudadanos que participaran de la jornada electoral como jurados. Ellos son escogidos tradicionalmente con un software que tiene la Registraduría Nacional del Estado Civil, que permite realizar un sorteo electrónico de la población.

La información de cada uno de los colombianos se alimenta de las bases de datos que remiten las empresas públicas y privadas, instituciones educativas y los partidos y movimientos políticos. “El sorteo se realiza en forma aleatoria para garantizar la heterogeneidad de la filiación política y así brindarle transparencia al proceso electoral”, explican en la página oficial de la Registraduría.

También hay inconformidad con la distribución de los puestos asignados a los jurados, pues algunos quedaron muy distantes de la zona en la que vive el ciudadano, lo que generaría retrasos durante la jornada.

“Tan bonito la @Registraduria colocando jurados de votación a estudiantes en puntos q quedan como a 3 o 4 hrs del lugar de residencia. Y más que para esos lugares no hay garantías de transporte, ni de seguridad”, son algunas de la criticas que hacen púbicas los jurados insatisfechos.

Pero más allá de la polémica de la presunta desorganización que afecta a los jurados, el registrador ha afrontado cuestionamientos más fuertes. La segunda semana de febrero, el expresidente de la República Andrés Pastrana alertó sobre una posible manipulación de los resultados de las próximas elecciones presidenciales.

Pastrana, en la conversación con SEMANA, planteó cuestionamientos sobre la labor que desempeñará la empresa española Indra, dueña del software contratado por la Registraduría Nacional para el conteo de los votos en los próximos comicios, y sobre la reunión que sostuvo en días pasados el candidato presidencial Gustavo Petro con el presidente de la compañía en Madrid, en medio de su gira por el país europeo.

“Primero, Indra acepta que se iba a hacer. Segundo, que ya no se iba a hacer con el presidente, según un comunicado, sino con otros funcionarios. Yo creo que Petro le debe al país una explicación. ¿Por qué tenía que reunirse con Indra semanas antes del proceso electoral en Colombia?”, señaló el exmandatario.

El expresidente cuestionó dos contratos que -aseguró- firmó la empresa española con el Consejo Nacional Electoral y la Registraduría. “Aquí hay dos contratos que no entiendo por qué no se han referido a ellos. El primero es el de Indra, que le vende un software al Consejo Nacional Electoral para que los mismos magistrados, en el tema de impugnación y demandas, puedan comenzar a resolver los problemas en el día de las elecciones. Pero aquí hay un tema que a mí me llama la atención. El 29 de diciembre, un día después de los Inocentes, la Registraduría adjudicó a Indra, a dedo, ese contrato de 27.000 millones de pesos”, dijo durante la entrevista con Vicky Dávila.