Los cinco jóvenes creían tener sus movimientos controlados para despistar a los agentes antinarcóticos. Pese a que se conocían y abordarían el mismo vuelo, todos llegaron por separado a El Dorado, algunos en taxis, otros en carros particulares y a distintas horas. Evitaron cruzarse, y solo dos de ellos, dos mujeres, se saludaron al encontrarse en una perfumería del aeropuerto. Sin embargo, los policías de la Dirección Antinarcóticos ya los tenían en el radar.
El vuelo se retrasó y en un momento, los cinco miembros de los "Millennials", como fue bautizada la banda porque sus miembros tenían entre 25 y 30 años, estuvieron reunidos por largo rato en la misma sala. Allí, los agentes los acorralaron. Habían cometido un error que los puso en evidencia: todos llevaban un morral rojo y negro con marcas similares. Un detalle que los investigadores no pasaron por alto.
Diez policías y dos perros antinarcóticos los rodearon en la sala, donde se habían ubicado en puestos lejanos. Al notar su presencia, los jóvenes intentaron deshacerse de sus cargas. Empujaron los maletines bajo los asientos, otros buscaron refugio en el baño. Finalmente, la redada terminó con la captura de las cinco personas.
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En la sala de análisis, la policía encontró seis paquetes rectangulares forrados con cinta en cada maleta. En total, cargaban 30 kilos de cocaína que intentaban llevar hasta San Andrés, ocultos en sus fachadas de turistas. En la isla, creen los investigadores, seguirían en tránsito hasta Estados Unidos.
Pero las pesquisas no han terminado. Falta establecer quiénes son los cabecillas de la banda, que reclutaron a los cinco jóvenes para transportar la droga por El Dorado, uno de los puntos rojos del tránsito de estas sustancias. Solo en lo que va del año, la Policía ha capturado a 84 personas y ha incautado 344 kilos de cocaína que intentaban colar con pasajeros o en encomiendas.
