En julio del 2014 el exalcalde de Bogotá Gustavo Petro lanzó una propuesta que de inmediato causó polémica. En esa oportunidad el exmandatario dijo que Alcaldía pondría en marcha la prolongación del horario de rumba en la capital.
En 14 zonas de la ciudad se estableció que los lugares de expendio de bebidas alcohólicas podrían funcionar hasta la 5:00 a. m. El Decreto 310 del 2014 le dio vía libre a esa propuesta que ahora el alcalde Enrique Peñalosa quiere desmontar.
Aunque por ahora no se conoce la fecha para el desmonte del decreto, existe un proyecto de la Secretaría de Gobierno publicado en su página web que destaca que la medida no habría funcionado.
“La Secretaría concluyó que nunca existió la mejora esperada sobre los entornos de los establecimientos beneficiados con la extensión de horarios”, se lee en las argumentaciones del documento.
En la Administración no encontraron un informe de seguimiento que determinara el impacto en la seguridad y convivencia de la estrategia ‘Fiesta sana y segura’, tal como lo había establecido el decreto que firmó Petro.
Para la actual administración, el análisis sugiere que hay un “incremento de riñas por embriaguez en la madrugada, y de venta o consumo de sustancias psicoactivas los fines de semana”.
En los reportes de la Secretaría de Gobierno, las lesiones personales aumentaron durante la madrugada en los entornos de los establecimientos con extensión de horario”. En otras palabras, en las 14 zonas de ‘Fiesta sana y segura’ volvería la restricción de horario que terminaría a las 3:00 a. m. los sábados y domingos.
Según datos de la Policía Metropolitana, cada fin de semana se presentan en Bogotá alrededor de 2.000 riñas, la mayoría por la ingesta de licor. Las mismas disminuyen cuando existe prohibición total como la ley seca.
