La discusión de la reforma política en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes parecía de nunca acabar, las proposiciones no paraban de llegar y superaron las 105. Lo que logró agilizar el proceso fue la creación de una subcomisión que con voceros de todos los partidos lograran puntos de encuentro. Al final lograron aprobarla en tercer debate y ahora pasará a plenaria de la Cámara.
Uno de los temas medulares de la reforma son las listas cerradas, sobre todo porque la discusión giró en torno a si estas empezarían a regir desde el 2019 en las elecciones regionales o desde el 2022. Después de una gran discusión se determinó que aplicaría desde el 2019. Esto implica que los partidos deberán adoptar procesos de democratización interna - consultas internas, consultas populares y encuestas- en un tiempo récord. Varios senadores advirtieron que era apresurada esta determinación si lo que se quiere es lograr un proceso de democracia interna serio.
Una de las victorias de las mujeres de la comisión fue lograr la paridad y la alternancia en las listas cerradas. "Desde las elecciones del año 2019 todas las circunscripciones y listas para los cuerpos colegiados de elección popular deberán estar confirmadas de manera paritaria e intercalada entre hombre y mujer", se lee en el artículo de la reforma.
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Esto se logró después de que la Comisión de Equidad de la Mujer del Congreso advirtiera que había un ‘mico‘ que atentaba contra la participación de la mujer en política, pues en un principio se planteaba que la alternancia fuera entre "dos personas de un género y una del otro género".
Al final, la paridad de las listas cerradas –por lo menos en tercer debate- fue celebrada como una victoria histórica de las mujeres. “Desde el 2010 estábamos buscando esta condición de alternancia y paridad, y hoy lo logramos con el apoyo de los hombres (...) esto es para las mujeres, para la lucha de los derechos políticos de las mujeres. Hoy esa proposición es histórica”, aseguró la representante de la Colombia Humana, Ángela María Robledo.
También pasó en la comisión una propuesta para que los congresistas puedan convertirse en ministros. “Las incompatibilidades de los congresistas tendrán vigencia durante el periodo constitucional respectivo. En caso de renuncia se mantendrán durante el año siguiente a su aceptación, si el lapso que faltare para el vencimiento del periodo fuere superior. Salvo que la renuncia sea motivada para ocupar cargo en la Rama Ejecutiva del poder público”, se lee en el documento aprobado y suscrito por los representantes César Lorduy (Cambio Radical), Adriana Matiz (Conservador) y Jhon Jairo Hoyos (La U).
Lo que no se logró eliminar fue el Senado regional que venía de la ponencia original aprobada en Senado. Así, cada departamento tendría garantizada la elección de un senador, y habrá un número adicional de habrá dos senadores adicionales para la circunscripción especial indígena. “No logramos, sin embargo, eliminar esa idea del Senado regional. El 33 por ciento del Senado será elegido a nivel departamental, lo cual pone en serio riesgo la participación de los partidos minoritarios”, explicó la representante de la Alianza Verde Juanita Goebertus, quien asegura que los partidos minoritarios podrían perder hasta dos curules con esta propuesta.
En cuanto a la financiación de las campañas, en la Comisión se logró un cambio relevante, ya no sería “preponderantemente estatal” sino totalmente pública. Esto con el fin de garantizar mayor igualdad en la competencia electoral y acabar con las campañas multimillonarias que en algunos casos terminan con cuestionamientos por la procedencia de sus recursos.
En la reforma política revivió uno de los mandatos anticorrupción, el de poner un límite de tres periodos a quienes se elijan para cargos en corporaciones públicas. A diferencia del proyecto de ley que se hundió hace algunas semanas, el artículo que fue aprobado en la Comisión primera este jueves no quedó con el ‘mico’ que permitía que al esperar un tiempo pudieran volver a ser elegidos y así se “atornillaran” en el poder.
A la reforma política le resta la mitad de su camino en el Congreso y podría convertirse en un caso de éxito para el gobierno Duque si se logra aprobar, y la discusión será larga entre otras cosas porque en la comisión no se logró reformar el Consejo Nacional Electoral ni crear una corte electoral independiente.
