La Procuraduría citó a juicio disciplinario al sargento del Ejército José Darío Muñoz por supuestas irregularidades en los testimonios que ofreció dentro del proceso que se adelantaba por filtración de información al diario estadounidense The New York Times.
Según el órgano de control, el uniformado habría faltado a la verdad en una declaración que ofreció el 31 de julio de este año para favorecer al brigadier General, Eduardo Quirós Chaparro, comandante del Comando de Apoyo de Combate de Contrainteligencia Militar del Ejército, en un proceso adelantado en su contra.
Para el Ministerio Público, Muñoz de los Ríos pudo tergiversar la realidad del proceso con el que se pretende aclarar el objetivo de la misión Malaquías No. 075, con la que inteligencia militar estaba buscando a los efectivos que filtraron documentos a medios como The New York Times y SEMANA, pruebas vitales en el caso los denominados falsos positivos 2.0.
En mayo de este año, el prestigioso diario estadounidense publicó un informe en el que revelaba la existencia de una polémica política dentro del Ejército colombiano similar a la implementada durante la época de los llamados falsos positivos. El informe revelaba las supuestas directrices que, desde comienzos de este año, empezó a dar la comandancia del Ejército de Colombia y que tenían alarmados a varios oficiales de alto rango, pues iban encaminadas a aumentar el número de ataques, capturas, rendiciones y muertes en combate.
La publicación cita una reunión de altos mandos a comienzos de este año como la que disparó las alarmas. En el encuentro, generales y coroneles llegaron al compromiso de duplicar los resultados. En las presentaciones que ahora se proyectan en este tipo de encuentros que sostienen los oficiales, dice ‘The New York Times‘, muestran el número de días que cada brigada ha pasado sin salir al combate. Una de las órdenes que recibieron los comandantes de las unidades, por ejemplo, es que lancen los ataques sin exigir la perfección, es decir, incluso si hay dudas sobre los objetivos sobre los que se despliegan, informó el diario.
Las fuentes, a las que ‘The New York Times‘ les reserva la identidad, dijeron en una reciente entrevista que los soldados están enfrentando una presión muy alta para mostrar resultados. Y que esto coincide con la aparición de patrones sospechosos de muertes en combate y encubrimientos. Tal como pasaba en el último episodio de los falsos positivos, los soldados que aumentan las bajas en combate están recibiendo incentivos, como días de vacaciones.
Tras las revelaciones, la Embajada de los Estados Unidos confirmó que a través de una comisión independiente se revisarán las denuncias hechas por el diario estadounidense y esta a la vez haría recomendaciones al presidente Duque.
