Nación

"Exigimos que este asesinato de periodistas no quede impune": Presidente de la SIP

En entrevista con SEMANA, Gustavo Mohme, presidente de la SIP, habló sobre la necesidad de que los gobiernos de Colombia y Ecuador trabajen conjuntamente para que el crimen de los periodistas ecuatorianos no quede impune. Además, medio asociados a la SIP, enviarán equipo de trabajo a la frontera.

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14 de abril de 2018 a las 1:31 p. m.
Foto: Foto de Bureau de Medellín

La asamblea anual de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se está celebrando desde este viernes en Medellín. Desde allí, se rechazó el asesinato de los periodistas ecuatorianos Javier Ortega, Paul Rivas y Efraín Segarra, quienes trabajaban en el diario El Comercio. Así mismo, se anunció que medios de comunicación colombianos enviarán un equipo periodístico para terminar la investigación que estaban realizando los colegas asesinados por una disidencia de las Farc. SEMANA habló con Gustavo Mohme, presidente de la SIP sobre este caso y la libertad de prensa en Latinoamérica.

SEMANA: ¿Cuál es el pronunciamiento de la SIP ante el asesinato de los periodistas en Ecuador?

Gustavo Mohme: El natural pesar compartido con las familias y con los colegas ecuatorianos. Se sufre este asesinato de manera muy cercana porque los que ejercemos la profesión sabemos los riesgos que esto representa y sabemos que, pese a estos riesgos, nunca esperamos desenlaces como este. Los periodista no estaban tan expuestos como para tener este final, y más teniendo en cuenta que eran periodistas experimentados. No merecían este fin. Lamentablemente se encontraron con delincuentes absolutamente irracionales que han recreado una barbarie que parecía extinta. Han vuelto unas épocas que considerábamos pasadas. Desde luego viene la indignación por el hecho del cobarde asesinato, porque son hombres desarmados, solo tenían una grabadora y un lapicero. Cualquier explicación que ellos quieran dar no tiene ninguna validez ni ningún asidero. Todo estaba bajo su control y era su responsabilidad. No hay ningún atenuante. La responsabilidad de este crimen atroz es de ellos. Yo recojo los comentarios del presidente Juan Manuel Santos ayer cuando dijo que las Farc ya no existen y que este es un grupo dedicado al narcoterrorismo. En mi país, Perú, pasó algo similar con Sendero Luminoso, se terminó, se acabó su carrera política, su cabecilla fue preso, pero quedaron remanentes armados que ahora están trabajando para los carteles de la droga, y tratan de disimular su accionar corrupto con una suerte de mística inexistente.

SEMANA: ¿Qué hará la SIP ante esta situación?

G.M.: Una de las exigencias que hacemos es que esto no quede impune. Por eso nuestro llamado ayer en un comunicado a que no se haga ninguna concesión. El extremo de la cobardía de escudarse en sus cadáveres para pedir espacios o treguas define su desprecio por la vida. A esta gente no hay que darle ninguna concesión. Pedimos un esfuerzo binacional. Hemos visto una expresión muy interesante de los periodistas colombianos y ecuatorianos que se juntan para orientar, apoyar y sumarse a la captura de estos cabecillas y llevarlos a la justicia y someterlos. Respetando los Derechos Humanos, claro, que ellos desprecian. También exigimos una mayor protección a la profesión. Cuando un periodista muere se dice que hay un doble crimen porque se enluta a su familia y también a sus lectores, a quienes se priva de una información, porque en este caso específico, a estos colegas los asesinan porque estos grupos armados no quieren que se sepa lo que sucede en la frontera. Han cometido un error gravísimo. Tienen a toda una sociedad indignada mirándolos y observándolos, y sé que no vamos a para hasta que este alias Guacho esté tras las rejas.

SEMANA: Se anunció una cobertura conjunta de los problemas que hay en la frontera…

G.M.: Los medios han dicho que van a tratar de hacer una cobertura conjunta. No hemos participado en la confección, sólo hemos brindado la plataforma para que este esfuerzo binacional sea una realidad. Ellos hablan de hacer esfuerzos. Esa es una de las formas en que podemos responder como sociedad. También estaremos como Sociedad Interamericana en Ecuador el primero de mayo en la celebración del día de la libertad de prensa. Desde luego pedimos dos cosas fundamentales, que no haya impunidad y que se protejan a los periodistas, sobre todo en las zonas más vulnerables. Queremos trabajar en capacitaciones de autoprotección, en cómo identificar signos de alarma.

SEMANA: ¿El fin de las Farc como guerrilla cambia las maneras de cobertura a estos conflictos?

G.M.: Claro, absolutamente. Cubrir las Farc hace unos años era ponerse en riesgo de un secuestro, que era terrible. Te retenían. Era porque les interesaba mantener una imagen ante organismos internacionales. Pero estos son unos asesinos, hay que meterlos presos. No debe haber fronteras ni divisiones. Entiendo que pueda haber miradas diferentes. Ayer veía una protesta donde le decían al presidente de Ecuador que No había hecho nada, pero es que no podían hacer nada. Debemos orientar nuestra indignación ante los asesinos.

SEMANA: ¿Cubrir fenómenos como las organizaciones del narcotráfico diseminadas por todo el continente y la corrupción política está siendo el gran reto de los periodistas?

G.M.: Sí. El narcotráfico es terrible, por ejemplo en mi país ya están los carteles mexicanos, ya hay asesinatos y ejecuciones en medio de la calle. Casos típicos de ajustes de cuentas. Vemos Lamborghinis y balaceras. México es un dolor de cabeza para los periodistas. Los invito a leer la declaración de Lima que acaba de suscribirse en la cumbre de presidentes. Más allá de la retórica, por lo menos la primera lectura que he sacado, es uno de los instrumentos más completos y más concretos en lo que representa la lucha contra la corrupción y defensa de los periodistas y el rol que representan las instituciones en los Estados, tanto que yo he promovido en mi periódico (La República, de Perú) promover su lectura y el debate, porque termina siendo vinculante para los países que suscriben. Existe una claridad en la cumbre y nos corresponde a nosotros tratar de que eso se difunda y se integre a las sociedades y que se cumpla.