video

Tik tak: secuestro, horrores sin límites

Los reconocimientos de las Farc ante la JEP incluyen horrores que van mucho más allá de adueñarse de la vida de las personas que secuestraron. Verlos y escucharlos reconociendo crímenes y arrepentidos de ellos, ¿llevarán a que lo piensen dos veces los de la segunda Marquetalia? Escuche a María Isabel Rueda.


Suena el segundo Tik Tak de hoy jueves 23 de junio en SEMANA por los lados de los casos crueles -al decir no más- que ayer escuchamos reconocer de las ex-FARC en el segundo día de audiencias sobre secuestro extorsivo en Colombia.

Es que no solo se presentó esa privación de la libertad ilegal y violatoria del derecho internacional humanitario en más de 20.000 hogares colombianos, sino que a ese horror se le sumaban más.

Primero, no había problema en secuestrar niños o ancianos, que por su edad eran altamente vulnerables, sino que muchos de los secuestrados se murieron en cautiverio.

Los enterraron en lugares que aún hoy no especifican para que sus familiares puedan, después de tantos años, por lo menos, recuperar sus restos.

Además, les decían que sus familias no querían pagar por ellos, cuando la realidad muchas veces era que no tenían el dinero que les exigían o no podían recaudarlo con la suficiente rapidez. ¿Quién sabe cuántos secuestrados fallecieron pensando que sus familiares preferían no volverlos a ver antes que pagar por sus vidas?

Hubo casos en los que los secuestrados eran al tiempo el padre y la madre de una familia, y además de avanzada edad, lo cual producía un efecto devastador sobre la estabilidad de los núcleos familiares, e incluso se aliaron, como siempre lo supimos, con bandas de delincuencia a las que les compraban a los secuestrados a cambio de porcentajes del rescate que les pagaban.

En otros casos, pagado el rescate y ya liberada la persona, continuaba la extorsión, cuyo pago presionaban incluso con granadas o bombas en sus pequeños negocios.

Ojalá logre el Secretariado de las FARC que los mandos medios, a los que no escucharemos declarando ante la JEP, nos entreguen algún día detalles como el paradero de los que nunca lograron regresar vivos a casa.

¿Logrará la confesión de tantos errores convencer a la Nueva Marquetalia, que hoy aplaude la elección de Petro, de que no continúen su camino criminal?