PARAMILITARISMO-

Cayó el dueño de Transportes Bellanita

El empresario Albeiro Quintero, señalado varias veces de colaborar con los paramilitares de ‘Don Berna’ (foto) en Antioquia, fue capturado esta mañana por hombres del CTI de la Fiscalía.

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23 de septiembre de 2008 a las 7:00 p. m.
Esta es la primera imagen que se conoce de Hugo Albeiro Quintero, el dueño de Transportes Bellanita, capturado este jueves en su finca de Bello, Antioquia. (Foto: Fiscalía General de la Nación)
Esta es la primera imagen que se conoce de Hugo Albeiro Quintero, el dueño de Transportes Bellanita, capturado este jueves en su finca de Bello, Antioquia. (Foto: Fiscalía General de la Nación)

Hugo Albeiro Quintero Restrepo, dueño de la empresa de buses Bellanita de Transportes, señalada de servirle a la llamada “oficina de Bello” emparentada con paramilitares de ‘Don Berna’, fue capturado por el CTI de la Fiscalía en su casa-finca en Bello, Antioquia.

Los bellanitas del común se acostumbraron desde hace muchos años a su figura mítica y al respaldo que éste le brindaba a políticos de su región. En época de elecciones, era bien conocida la correría de hombres y mujeres en sus oficinas pidiendo apoyo para sus campañas. La filosofía de Quintero era aportar a todas por igual: "Yo le colaboro al que puedo. Le presto buses a la Alcaldía, a los ancianatos, al batallón del Ejército y a líderes comunales. Uno de ellos fue el que me pidió buses para el homenaje al general (Mario) Montoya -comandante del Ejército- en la comuna 13", dijo en una entrevista para el periódico El Tiempo.

De él se han tejido todos los mitos posibles. Que se transportaba en helicóptero del cual ha dicho que es alquilado, que su casa era subterránea y su oficina blindada, que fue gatillero en la época dura del narcotráfico en Medellín, que todas las decisiones políticas de Bello pasaban antes por su escritorio, que su empresa era la más sofisticada de transportes del país, que tenía a todo un ejército de escoltas... el propio Quintero se ha encargado de corroborar algunas de estas historias: los cuarenta escoltas “(...)son insuficientes. Cinco me escoltan y los otros se tienen que repartir en tres turnos" dijo. En octubre de 2006, sobrevivió a 14 impactos de bala que le propinaron dos sicarios, al salir de su oficina. Ese día él estaba sin escoltas y al enfrentarse a tiros con los sicarios, mató a uno de ellos. Desde ese momento pocas veces se le ha visto en público.

Quintero fue señalado hace pocos días por José Éver Veloza, alias ‘H.H.’, quien aseguró que este hombre era el enlace entre el desaparecido ex líder para Vicente Castaño y grupos narcotraficantes de Medellín.
 
Informes de inteligencia señalan que Quintero Restrepo heredó Bellanita de su papá, Hugo Quintero Céspedes. Dice un informe que “un conductor que formó de la nada un emporio con activos por 2.839 millones de pesos y que, junto con Taxis y Colectivos SCA, empleó a más de mil personas. La familia tiene que ver además con el negocio del azar, que igualmente ha tenido sospechas de infiltración 'para'”.Sin embargo, Albeiro Quintero siempre ha negado nexos con grupos ilegales.

Según el Instituto Popular de Capacitación, IPC, un centro de pensamiento de Medellín, a este hombre también lo señalan de haber respaldado a hombres de Wílber Varela, el jefe del Cartel del Norte del Valle que apareció muerto en Venezuela.

En un reciente reportaje sobre el tema el IPC sostiene que “Quintero se alió con estos ‘narcos’ en represalia por viejas rencillas entre facciones paramilitares que datan de comienzos del año 2000, cuando el bloque Cacique Nutibara de las Auc inició el exterminio del bloque Metro de la misma organización, grupo apoyado por el empresario transportador. Rencillas que se agravaron con la muerte de Gustavo Upegui, ocurrida el 2 de julio de 2006, con la cual nunca estuvo de acuerdo, y por el atentado sufrido en su contra en octubre de ese mismo año, al parecer perpetrado por paramilitares molestos por su rechazo a la muerte de Upegui”.
 
La justicia tendrá ahora que verificar si estas acusaciones resultan ciertas o si por el contrario, como ha sostenido Quintero, no tienen sustento.