Desde hace varios meses, el Gaula Militar y la Homeland Security Investigations, la división de investigación criminal más grande del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, preparan un golpe a un grupo de delincuentes conocidos como los Brujos, que desde el Tolima, bajo falsas promesas de amor, de mejores ingresos, de contacto de personas desaparecidas y de trámites migratorios, se dedica a estafar a miles de personas en Colombia y Estados Unidos.
Los investigadores tienen en sus manos información clave hallada luego de escudriñar en 22 teléfonos celulares, siete computadores portátiles, tres computadores de escritorio, 11 memorias USB, siete discos duros, 12 tarjetas bancarias y 98 cuadernos y documentos que fueron incautados en marzo de este año en una megaoperación denominada Macedonia.
Esos elementos fueron encontrados, junto a $ 16 millones de pesos en efectivo, en 12 allanamientos ejecutados en Ibagué, El Espinal y en Suárez, con el fin de establecer cómo funciona esa red de los Brujos, que ha engañado a cientos de personas y que se volvió casi que una obsesión de la gobernadora Adriana Magali Matiz.

El alcance de estos estafadores es tal que fue expuesto en el encuentro que, antes de posesionarse como presidente, Abelardo De La Espriella sostuvo con los alcaldes y gobernadores de diferentes partes del país.
“Nuestra generala nos habló del hurto a personas y residencia, microtráfico en sectores urbanos, extorsiones telefónicas, delincuencia juvenil; el caso especial es el que tienen allá en el departamento del Tolima con los Brujos”, dijo De La Espriella el 5 de agosto en Barranquilla.
“Aquí se ven unas cosas absolutamente increíbles y también vamos a ponerle mucha atención a eso”, expresó el mandatario.
SEMANA conoció, a través de diferentes fuentes, que estos estafadores no solo actúan en el Tolima. Sus redes se extendieron a Bogotá, Medellín y Villavicencio, principalmente.
Por medio de avisos pegados en las calles, en los postes y hasta en las redes sociales, ofrecen atraer al ser armado, amarrar al ser querido, mejorar los ingresos económicos y hasta acceder a servicios consulares migratorios hacia Estados Unidos y otros países.

“SANTA MUERTE, apreciada de mi corazón, abrígame de tu protección, en la noche y el día. Yo te pido que ilumines mi caminar hacia el éxito”, es un rezo con el que uno de ellos ofrece su servicio en las redes sociales.
El servicio, que puede oscilar entre $ 300 y $ 500 dólares por sesión (entre $ 1 millón de pesos y $ 1,5 millones de pesos, aproximadamente), se presta por teléfono, a través de videollamadas o envío de material audiovisual mediante aplicaciones de mensajería que permiten a la víctima ver que el trabajo o rezo sí se está realizando.

En Medellín, por ejemplo, han observado cómo en algunos cementerios de barrios se levantan falsos altares a los que se les toman imágenes para hacer ver que los rezos sí fueron hechos.
Incluso, un golpe a lo que el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, llamó una oficina prémium de sicariato dado por la Fuerza Pública en febrero, permite pensar que los Brujos no solo se dedican a ese tipo de estafas.
El 10 de febrero, en un modesto apartamento de la carrera 76 #89-09, en el barrio Kennedy, comuna 7-Robledo, en el noroccidente de Medellín, fueron capturadas nueve personas, entre ellas una mujer, en medio de altares de santería.
Tenían ocho armas de fuego, 29 teléfonos celulares (varios con líneas internacionales), tres computadores y dos tabletas.
Esta banda estaría ligada presuntamente al sicariato; pero los Brujos del Tolima también preocupan particularmente a la gobernadora por su capacidad de blanquear capitales.

Ya el 8 de diciembre del año pasado había anunciado una investigación ardua por lavado de activos. “Sabemos que eso se está presentando en El Espinal. Aquí los llamados Brujos que todos conocen y que a muchos les da miedo mencionar, pues a ellos también los estamos investigando. Le estoy solicitando a la fiscal que designe un fiscal especializado para El Espinal, que lleve a cabo esas investigaciones y que emita las órdenes de captura para poner tras las rejas a esos delincuentes”, dijo entonces.
En mayo, siete de ellos, señalados de participar en microtráfico y asesinatos, fueron detenidos. Parece que eso no fue suficiente.
